Tutorial: Planificando webcómics

Pueden ser imaginaciones mías igual, pero hoy en día parece que cualquier friki con aspiraciones artísticas decide hacer un webcómic (*cof*), y es algo que está muy bien, es bonito tener ideas y proyectos y sueños y demás. Lo que ocurre con los webcómics es que la mayoría nunca pasan de ser garabatos que se quedan a medias con media docena de páginas, como mucho.

Cuando pregunté qué tutorial se podría hacer, a poder ser que no estuviera ya hecho hasta la saciedad, Dorcas en Subcultura mencionó precisamente la cantidad de webcómics que se quedan a medias. Después de darle algunas vueltas creo que el problema de fondo no es tanto que la gente se queda atascada con la historia (he comentado algunas posibles soluciones para el NaNoWriMo, pueden no ser muy útiles en webcómics xD), como que no se ha planificado bien la misma.

El tiempo y el material: cómics vs. novelas

A diferencia de lo que podría ser una novela o un libro, para hacer un webcómic es más difícil buscar hueco para trabajar, y este tiempo a menudo es la clave de terminar un página o no. El desarrollo de un webcómic largo, que de media suelen subirse una página a la semana, es lento, muy lento, y frustrante para el webcomiquero.

Un libro/novela suele tener las siguiente fases físico-prácticas:

  • Escribir.

Y ya está, muchos autores pueden hacer esquemas o escribir ideas y partes de la historia a mano, pero hoy en día la mayor parte de un libro se hace escribiendo frente al ordeñador.

Estas son las fases de un webcómic:

  • Escribir argumento (ordeñador, mano, pie…).
  • Diseño de personajes (dibujo/escritura).
  • Diseño de páginas (combinar el argumento con el dibujo).
  • Lápiz.
  • Entintado.
  • Escaneado y edición (letras, sombreado, etc.)

Hoy en día muchos lo hacen todo en digital, por lo que se comen algún paso. El concepto que intento presentar con esta lista es que, mientras cuando estás impulsado por las musas creativas para escribir un libro solo necesitas escaparte al ordenador más cercano, con un webcómic tienes una serie de requisitos y necesidades que son más complicadas de reunir (igual por eso me gusta la idea del 24h cómic, lo haces todo con el gusanillo creador a plena potencia).

El tiempo que dediquemos a un webcómic ha de contarse de forma realista, y añadirlo a nuestra planificación, teniendo en cuenta lo que tardemos en realizar todas de esas fases y que los materiales necesarios estén disponibles (80% de la razón por la que decidí hacer No Hay Príncipes a boli: barato, práctico y fácil de encontrar).

Esos puñeteros bloqueos

Los bloqueos artísticos, aunque a menudo se culpen a la falta de tiempo (que sí, que es muy culpable ella), también se deben a que nos quedamos sin ideas. No tanto ideas de qué queremos de nuestra historia: podemos tener muchas situaciones en las que nos gustaría meter a nuestros personajes, lugares que nos gustaría visitar, imágenes que queremos dibujar y, sin embargo, estamos atascados porque el problema no es el qué queremos escribir, si no el cómo.

Cuando no sabemos cómo sacar a Peluqui de la caldera de un volcán, cuando un diálogo nos sale raro y no se entiende lo que intentamos decir, cuando esa jodida mano derecha parece un rastrillo del Ikea (jodida mano derecha tú, sentirás mi venganza), nos atascamos. Y cuánto más difícil sea del solventar el problema, más nos atascaremos, más nos frustraremos y más rápido abandonaremos nuestro proyecto.

Por eso, una buena planificación de la historia nos ayudará mucho y, cuanto más detallada sea, menos peligro hay de llegar a estos bloqueos. Lo bueno de la planificación es que se puede hacer en cualquier momento, lo mejor es al principio, antes de ponernos a dibujar páginas, pero como nunca es tarde si la dicha es buena, también podemos empezar a aplicarla cuando nos encontremos frente a un problema o hayamos cambiado de idea respecto a nuestra historia.

Partes de la planificación

Estas son las diferentes partes que he aplicado a mi webcómic. Está más orientada a cómics largos y con una sola persona al cargo, en vez de un equipo, pero creo que se podría adaptar con facilidad a otros tipos.

1º ¿Qué voy a hacer?

¿Historia larga?, ¿corta?, ¿one-shot? ¿Tiras cómicas? ¿Tiras experimentales? ¿Aspiro a mejorar mi dibujo? ¿Aspiro a publicar? ¿Aspiro a ser un profesional? ¿Aspiro a llegar a las cincuenta páginas y darme con un canto en los dientes?

2º Argumento base (incluye diseño básico de personajes)

Antes de empezar a hacer nada, si tienes una historia larga lo mejor es hacer al menos un esbozo de toda la historia de principio a fin. No hace falta que sea extremadamente detallada, pero sí hay que saber cómo van a resolverse los conflictos principales. Con el argumento base terminado, calculamos entonces el posible número de páginas que nos llevará.

Si no tienes alguna experiencia haciendo cómics antes es mejor no hacer una épica,  a no ser que tu objetivo sea precisamente ver si eres capaz de hacer una épica de quinientas páginas, pero si no has escrito/dibujado antes nada medianamente largo, las posibilidades de que te canses antes de llegar a las 50 son altas. Ten en cuenta tus propias habilidades antes de empezar, si el argumento resulta demasiado largo, córtalo o piensa en otro, sé que cuando estamos ilusionados con nuestras historias parece que necesitamos hacerlas y enseñarlas al mundo ya, en ese momento, pero cuando las musas se vayan y tu tiempo de ocio se acorte, mandarás esa magnífica historia a tomar por saco rápido.

3º Sagas/tomos/capítulos

Después de planificar el argumento base podemos planificar las posibles sagas/tomos/capítulos que tenga la historia. Cada una de las partes precisará más nivel de detalle que la anterior, no hace falta que todo quede perfectamente definido antes de ponerse a dibujar las páginas, de hecho, puede ser contraproducente ya que durante una historia larga probablemente cambiemos de idea respecto a lo que queremos hacer varias veces, así que es bueno dejar algo a lo que surja con el tiempo.

Cuando empecé planificando No Hay Príncipes calculé con el argumento base que podría tardar tres años en terminarla (ja JA), dividí el argumento en tres «tomos» con finales ligeramente alternativos por si terminaba cansada y no quería seguir con la historia, darle al menos un punto final decente. Cada tomo tenía definido un intro-nudo-desenlace, pero no mucho más. Luego dividía el tomo en capítulos, en cada capítulo no solo decidía también su propio nudo y desenlace, si no posibles gags, o información que podría ser relevante más tarde, desarrollo de personajes, trasfondo, etc.

Cada capítulo lo planifico de forma individual antes de hacerlo, con su número de páginas y un esquema rápido de lo que ocurre en cada una de ellas. Aquí es donde corro más riesgo de quedarme bloqueada de toda la historia, ya que es lo que demanda mayor detalle a nivel argumental, pero, una vez superado este paso, el resto tiende a salir solo. Generalmente, tampoco planifico dos capítulos seguidos a no ser que haya alguna causa especial, como que ayude a la continuidad, ya que en el tiempo que tardo en dibujar uno, probablemente haya cambiado de opinión de alguna cosa del siguiente.

4ºPáginas

Las páginas son la esencia de los cómics, son donde dibujo y escritura se unen para crear algo nuevo y diferente de ambas. Es fácil creer que si se tiene un buen guión y un buen dibujo se tendrá un buen cómic. No.

(Dejad que os cuente la vez que estuve a punto de tirarle a un tipo Persépolis a la cabeza porque dijo que los dibujos de Marjane Satrapi eran «demasiado infantiles». Dejad que os cuente mis sufrimientos.)

La composición de las páginas de los cómics es un mundo en sí mismo y ya hay varios tutoriales, y libros enteros sobre el tema, que intentan desvelar sus secretos, así que en un tutorial tan básico ni me voy a molestar en entrar mucho ahí. Solo tener en cuenta tres cosas importantes:

  • Qué queréis contar en esa página.
  • Cuál es la forma más clara, simple y concisa de contarlo.
  • Y, especial en webcómics, intentad que cada página cuente, a no ser que seáis muy buenos dibujando, dejad los paisajes y posados de una página entera para las portadillas (o páginas extra en la versión impresa si os da por ahí).

Pero yo solo quiero hacer tiras cómicas/chascarrillos/autobiografía/comedia costumbrista

Planifica. También hay que planificar, no hay temática que te libre de esto, ni los que hacen viñetas políticas en los periódicos se libran.

Date un paseo por los mejores autores de webcómics de tu estilo que te gusten, la mayoría con un alto número de páginas/tiras a sus espaldas planifican también (quitando algún raruno por ahí), planifican alrededor de un tema, de un personaje, de un concepto… ocasionalmente improvisan cuando ocurre algún acontecimiento extraordinario (como la muerte de su gato o la salida de la Xbox One), pero también van generando y preparando viñetas para tiempos en que hay menos novedades, les surgen imprevistos o las musas les dan la espalda.

Resumen rápido y un tanto chapucero

  • Ten una idea.
  • Siéntate y no te hagas una cuenta en Subcultura o Blogger.
  • Concreta unos objetivos para tu idea, ahora es un proyecto.
  • Haz un argumento completo y diseño básico de personajes, ahora tienes una historia.
  • Planifica el tiempo y los recursos necesarios.
  • Divide la historia en partes más digeribles: sagas, tomos, temporadas, capítulos y/o páginas.
  • Planifica el tiempo y los recursos necesarios, otra vez.
  • Empieza a hacer tus páginas, ahora tienes un cacho de un cómic.
  • Edita y corrige las páginas, ahora tienes un cacho de cómic algo más decente.
  • Ahora sí, ve a Subcultura/Blogger/Worpress y hazte una cuenta donde subir tus páginas.
  • Sube tus páginas, ahora tienes un webcómic.
  • The webcómic is now diamonds.
  • Sigue haciendo páginas y sigue subiéndolas.
  • Planifica el tiempo y los recursos de nuevo y todas las veces que necesites hasta el fin.
  • Has terminado tu webcómic, ya puedes ser libre y feliz de nuevo.

Siempre hay esta extraña idea de que si la gente que hace las cosas bien es porque les salió su obra así tal cual de dentro de un huevo que pusieron o algo, cuando en realidad tras la inmensa mayoría de cómics que vemos, no importa el tema o el formato, hay mucho trabajo extra y planificación de la que no tenemos ni idea y, cuando somos nosotros los que nos enfrentamos de cara a un proyecto de este estilo y vemos lo mucho que demanda, y lo poco que recompensa, es fácil abandonar.

El webcómic se hace por amor al arte. Y cuando el amor falla, una buena planificación es una de las pocas cosas capaces de mantenerlo con vida.

 

 

 

 

¡Deja un comentario!