Algunos trucos sencillos para superar bloqueos

La gente suele hablar del miedo a la página en blanco, pero en mi experiencia personal, la página blanco no suele ser el enemigo más terrorífico cuando estoy escribiendo una historia, los peores bloqueos me suelen ocurrir en medio del nudo o al final de la novela, ahí es dónde las Musas tienden a irse de farra, pero con el tiempo he ido desarrollando algunos sencillos trucos para superar bloqueos y he conseguido llevar a las Musas un poco más controladas, les sigue gustando mucho la fiesta, pero al menos no vuelven con resaca.

Superar Bloqueos

Ya he mencionado antes de pasada por aquí cómo lidiar con los bloqueos, pero voy a dejar algunos trucos fáciles y rápidos más que a mí me suelen ser útiles.

  • Seguir escribiendo

Nada vence un bloqueo como seguir escribiendo lo que sea. Me he fijado que hay autores que recomiendan, si estamos atascados, pasar a una escena diferente, una escena qué sí tengamos una idea clara de cómo escribir.

Este es un consejo que yo, personalmente, no aplico y no estoy segura de recomendar, aunque haya gente que le funcione estupendamente. No me gusta saltarme escenas, y lo que hago es tan simple como seguir escribiendo, lo que sea, da igual, una chorrada profunda vale. ¿Quiero ir a otra escena pero no sé cómo hacer toda la transición? Meto a los personajes en un autobús, llamo a las águilas, aparece un hada madrina… cualquier cosa sirve. Primero: escribo; y más adelante (ya sea en esa misma sesión, o durante la fase de corrección), ya arreglaré el desaguisado. A veces, arrastrar a la creatividad del cuello puede dar resultados que no esperamos… algunos son hasta buenos y todo 😉

  • Mapas mentales

Como soy un poco burra voy a seguir defendiendo mi teoría de que una de las mayores razones por la que surgen los bloqueos es porque no se ha planificado lo suficiente la historia. No hemos perfilado los detalles, no sabemos cómo enfrentarnos a esa escena o nos hemos dado cuenta que hay un fallo argumental como un camión y no sabemos cómo resolverlo.

¿Qué hago si llego a este punto? Pues un mapa mental.

El mapa puede ser tan simple cómo coger una hoja y enumerar los pasos, en una secuencia lógica, que debería llevar la historia del Punto A al punto C, siendo B el punto donde estoy sufriendo un atasco. Solo hacer ese esquema puede darme la idea de por dónde conducir la historia, pero si no es suficiente, hacer un mapa más complejo y preguntarme: «¿por qué?, ¿quién?, ¿cuándo?, ¿dónde?»; y cualquier otro detalle que se me cruce por la cabeza,  dar una respuesta a cada punto (A, B y C) puede ayudarme a encontrar relaciones que antes no veía y solucionar el entuerto.

  • Mayúsculas

Cuando nos bloqueamos en un punto muy específico, como una palabra o una frase, pero tenemos una buena idea de cómo continuar el resto de la historia, solo hay que usar el viejo truco del NaNoWriMo de sustituir ese punto que somos incapaces de recordar por algo equivalente en MAYÚSCULAS. La idea es seguir escribiendo, como en el primer caso, y acordarnos de corregir más adelante. Como es algo pequeño, sería fácil pasarlo por alto si no tenemos cuidado al corregir, en mayúscula no se nos pasará tan fácil.

  • Ir a lo simple

A veces nos bloqueamos porque intentamos darle demasiada chicha a una escena que no está bien definida. Tenemos una visión profunda, emocional y filosófica que queremos plasmar fielmente en el papel, pero es tan la leche de profunda que las palabras no parecen hacer justicia a la visión de nuestras cabezas, así que nos atascamos.

La solución: hacerlo simple y no darle vueltas. ¿El personaje baja a la calle hecho una furia y queréis captar su rabia y lo herido de sus sentimientos? Bueno, pues si sale a la calle igual hace frío, así que tendría que ponerse una chaqueta, de modo que: «Se puso una chaqueta y salió a la calle enfadado». ¿Qué? ¿No es muy emotivo? No importa, como en los casos anteriores, eso se puede arreglar en las revisiones, lo importante es resolver el bloqueo.

  • Ir a lo complejo

La verdad es que este truco no lo uso mucho, pero alguna vez me ha hecho un buen servicio. Consiste en escribir una frase vagamente inspiradora y profunda y luego… seguir escribiendo, a veces solo romper el hielo de lo que se quiere decir sirve para volver al buen camino de escribir como poseídos.

¿De qué trata la escena? ¿Qué tema se puede sacar de ella? Hacemos una reflexión pedante de la misma y seguimos a partir de ahí, a ver hasta dónde.

Por ejemplo: nuestra protagonista pasea por el parque y ve las primeras flores de la primavera, insertamos un texto poético sobre el ciclo de renacimiento/la esperanza/o cómo joroban las alergias, lo que sea, y acabamos con la protagonista animándose a hacer una carrera en biología. Tadá. Ya hemos encarrilado una historia. ¿Igual no era esta la dirección que queríamos? No pasa nada, redireccionadla más adelante. Tadá. Ya tenemos todavía más material que escribir. Bloqueo Game Over.

Sé que los bloqueos es un tema muy complejo y difícil y que estás explicaciones parecen fáciles en papel y, para muchos, imposibles en la práctica. Yo también he visto entradas de blog con el «¡es sencillo!» y mi cabeza responde «lo será para ti, persona más lista que yo, pero yo soy burra», pero la verdad es si entendemos bien la causa que nos provoca el bloqueo, sí puede ser tan simple, y si sabemos cuál es la herramienta que puede ayudarnos, sí puede ser tan simple.

Ahora bien, entre la causa y la herramienta, entra la primera en el ámbito personal, donde yo no puedo entrar y con frecuencia es lo más difícl de entender, y la segunda entra en el ámbito de la práctica, donde yo solo puedo ayudar mostrando las herramientas, que puedo decir por experiencia propia, que sí me han ayudado. Así que espero que esta entrada le sea útil a alguien y si tenéis técnicas propias, podéis contármelas, siempre estoy abierta a nuevas ideas 😀

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