Iniciando esa novela: Técnicas de preplanificación

Como se ve ya el NaNoWriMo por el horizonte y después de las entradas de este mes sobre el tema, se me ha ocurrido que puede ser buen momento para hablar de algunas técnicas de preplanificación y ponernos en ello ahora, si queremos tener a punto nuestra novela para escribir en noviembre.

Tecnicas preplanificación

Estas técnicas no son mas que técnicas creativas para forzar un poco a salir las ideas cuando no tienes nada, o cuando lo que tienes es un lío. Son una vara de arrear ganado para nuestras vacas creativas (metáfora patrocinada por la falta de sueño). Alguna es muy popular, otras no tanto, pero he elegido estas en concreto (puedes buscar más ¡hay muchas!) porque las he probado todas y he encontrado que son útiles, a veces dependiendo de lo que estés buscando y los resultados que quieras.

Brainstorming (tormenta de ideas): consiste en sentarse delante de un papel con un boli y apuntar todo lo que se nos cruce por la cabeza, tenga mucha relación o no con lo que estemos haciendo. Pueden ser palabras sueltas, frases enteras, juegos de palabras… Se puede intentar poner límites como «solo elementos asociados al mar» (si queremos escribir una historia de piratas, por ejemplo), pero lo mejor es dejarlo libre.

  • Muy útil para: cuando no tienes nada para empezar o te has metido en un aprieto y no sabes cómo salir.
  • Pega: la mayor parte del material serán chorradas que más tarde tendrás que ir juzgando y eliminando.

Mapas de ideas: escribir las ideas o conceptos clave (con solo una o dos palabras) y trazar las diversas relaciones que hay entre ellas, pueden marcar un orden cronológico, una serie de dependencias, el orden de las acciones de un personaje, etc.

  • Muy útil para: ver con rapidez ideas que ya tenemos, los caminos que van y vienen y posibles nuevas relaciones.
  • Pega: puede darnos ideas nuevas, pero sirve más que nada para organizar las que ya tenemos.

Listados aleatorios de palabras: las palabras, en apariencia extrañas a lo que estamos haciendo, ayudan al cerebro a abrir caminos mentales que antes no existían, lo que puede generar una nueva cascada de ideas. Si buscas por internet hay listados ya hechos, pero puedes crear listados personalizados si te apetece, con un dicionario/la wikipedia y algo de tiempo libre.

  • Muy útil para: cuando estemos atacados.
  • Pega: no tan útil para empezar de cero, aunque puedes usarlo también a ver si funciona.

Al azar: ya he hablado antes lo de sacar unas cartas de tarot al azar para el 24h comic day, hay también dados de muy monos que vienen de serie con ideas para historias, o si no siempre está lo de apuntar palabras al azar con papelitos, ponerlas en un bol y sacar algunas sin mirar a ver qué sale. Cualquier cosa sirve.

  • Muy útil para: sirve para todo, empezar de cero, atascos, lo que sea.
  • Pega: no tiene demasiadas pegas excepto que huele un poco a desesperación, cuando nada más sirve, cuando no tienes el tiempo o los recursos a mano para darle vueltas a las cosas.

Como menciona arriba, hay más técnicas creativas que puedes aprovechar, pero estas son las que yo he encontrado más útiles a la hora de planificar historias, especialmente en lo que estoy llamando preplanificación. Cuando ya tenga toda mi historia mejor definida, me pongo con la planificación en serio.

Para este NaNoWriMo ya tengo una buena idea de lo que voy a hacer, creo que tuve mi preplanificación en abril xD, en estos momentos estoy planificando las escenas, porque quiero tenerlo todo bien definido para noviembre. De los que os pasáis por aquí, ¿vais a presentaros este año al concurso?, ¿ya tenéis algo pensado u os sobre tiempo?

Esquema sobre las fases de planificación de una novela

Después de mi entrada sobre la preplanificación se me ocurrió que algunos elementos de todo este embrollo de planificar y organizar una novela no quedaban de todo claros, así que, como referencia y como base, he hecho un pequeño esquema muy básico para que se pueda entender un poco todo el sistema en general y la lógica que yo uso.

Es un esquema sencillo, porque el proceso no es lineal y a menudo entra en un círculo vicioso de replanificar después de corregir, reescribir después de replanificar y recorregir de nuevo… hasta el infinito y más allá. Lo he juntado con las fases de un proyecto tradicional, para que se vean algunas de sus equivalencias.

fases planificacion manuscrito

Como ya he comentado antes, aunque planificación y organización son casi sinónimos, yo suelo referir como planificación a la historia en conjunto (ideas, argumento, etc.) y organización más a conceptos externos a la historia, como el tiempo disponible.

También, el tiempo que he puesto es de referencia, basado en expericia propia y puede variar mucho con la persona. A mí, por ejemplo, las correcciones me llevan por el valle de la amargura, pero puedo escribir 80.000 palabras en un mes aún trabajando a tiempo completo, si tengo mucho material bien planificado de antemano, claro.

Establecer unos límites temporales es importante, sobre todo a largo lazo, porque si los superamos hay que considerar que hay algo que estamos haciendo mal con nuestra planificación y quizá haya que sentarse y rehacer desde el principio las ideas qué teníamos, antes de seguir arrastrando el problema.

Espero que esto aclare algunas dudas :).

Organizando esa novela: la preplanificación

Tienes una idea estupenda para una historia, pero no sabes por dónde empezar. Este momento fantástico lo llamo preplanificación (que igual suena mejor dicho, para quienes están familiarizados en las etapas de un proyecto, como las fases de «inicio» o «análisis», pero aquí voy a seguir con mis nomenclaturas).

art_preplan

Es el mejor momento porque es cuando te sientes más creativo, las posibilidades de tu obra son infinitas y, una vez tienes suficientes ideas en la cabeza para tejer una historia más o menos coherente, te lanzas a escribir.

O no sé si lo haces pero es lo que yo he hecho muchas veces, al menos.

El problema de esta forma de lanzarse para escribir una novela, por romántica que sea, es que tanto la organización como la planificación va a ser mala y, como he dicho antes, estos dos elementos son para mí lo más importante para llevar una novela a buen puerto (al menos para la parte de escribirla y terminarla, que sea un best-seller es algo con lo que sigo peleando).

¿Cómo asimilo entonces esta etapa a todo el proceso de organización?

La preplanificación es lo que hacemos antes de la planificación real de la historia, que ocurre antes de empezar a escribir. Puede parecer un poco lío, pero creo que es importante, porque es justo aquí donde se sufre ese «no sé dónde empezar».

Esto es lo que yo hago:

  • Sacar el Recopilador.

Apartado también concocido como: «tomar notas de todo lo que se nos cruce por la cabeza». Hay que aprovechar toda esa inspiración, aunque al final no use el 80% de mis ideas, me frustra saber que tuve una idea brillante en algún momento y que se me olvidó porque no la apunté a tiempo, antes de distraerme con otras cosas.

  • Investigación.

No solo apunto mis ideas, según la historia crece, voy encontrando problemas de logística (¿cuánto se tarda en viajar en burro?) o de otro tipo (¿qué ruido hace un árbol a caer si lo oye una ardilla?). Recomiendo que hacer la investigación antes de la planificación en serio.

El recopilador tiende a ser un cuaderno, pero en este momento de las fases de organización de la novela, no suelo usar un cuaderno dedicado. Tengo un cuaderno general donde guardo futuras obras y el estado de proyectos en marcha (mi cuaderno de GÜONDERWOMAN) y la parte de la investigación la hago principalmente en internet, así que la guardo en el ordenador, y este es mi recopilador.

cuaderno de proyectos

  • Programar el tiempo

A la hora de la organización, esta parte es difícil, porque la inspiración viene cuando viene, tengo algunas entradas que lidian con este asunto de intentar forzar un poco la inspiración hacia fuera, pero normalmente no es algo que se pueda apuntar en una agenda.

Para mí el tiempo dependerá de si tengo otros proyectos en marcha o no, si no los tengo,  la novela puede pasar a la fase de planificación en un mes desde que tuve la primera idea. Si los tengo, generalmente tomo nota y espero una oportunidad de verme libre (o al NaNoWriMo, que ya se acerca, quitad el polvo al botón de PÁNICO).

Tomar notas no suele llevar más de cinco minutos, aunque pasarse dos horas en una cafetería escribiendo ideas a lo súper hipster mirando gente pasar en la calle también está bien. La investigación puede tardar más, dependiendo lo mucho que os guste guglear a lo tonto (de 20’ al día a 57 años más o menos, para mí).

En general, esta parte no la programo, tengo un cuaderno a mano y cojo cualquier hueco libre que encuentre para tomar notas y rebuscar Google, sin mucho orden.

  • El final de la historia

El momento ideal para empezar a planificar la novela en serio es el momento que encuentro un final (o dos, o tres), que me guste.

El final que se te ocurra ahora no va a ser el que tengas cuando termines de escribir, y eso está bien.

Tener un final (relativamente) claro en mente puede ayudarte a que el argumento coja forma y no se acabe desparramando, como pasa con frecuencia a muchos novatos cuando empezamos a escribir, y que nos deja con nuestra novela colgando sin saber cómo dar las últimas puntadas.

Así que una vez tengo una cantidad decente de notas, una investigación base y un final aceptable, es cuando empiezo la parte seria de la planificación de la historia.

Esto me ha estado funcionando muy bien, sobre todo cuando tengo varios proyectos en marcha al mismo tiempo, no puedo abandonar uno porque se me ha ocurrido otro, así nunca se llega a nada.

¿Cómo organizías vosotros esos momentos donde os empieza a picar el gusanillo de una nueva historia?