Inicios: una verdad universalmente conocida

Es una verdad universalmente conocida que «es una verdad universalmente conocida» es uno de los inicios de una novela más reconocidos del mundo, así que voy a usarlo como un caso de estudio de cómo empezar una historia.

Cómo iniciar una historia

Hay muchos tipos de inicios para adentrarse en una historia, pero lo que suele cambiar de los mismos es la forma, en general hay dos normas muy importantes que un comienzo debe cumplir:

  • Presentar el tipo de historia
  • Ponerla en movimiento

Y todo esto ha de hacerse de forma que levante el interés de quien haya decidido coger el libro y echarlo un vistazo para ver de qué va, es decir, funciona como un gancho para impulsar a la gente a la historia.

La magia del inicio de Orgullo y Prejuicio es que capta de un plumazo la temática, el tono y el arranque de la historia en solo una oración: «Es una verdad universalmente conocida que un soltero en posesión de una buena fortuna debe estar en busca de una esposa». ¿Cómo?

Primero, Jane Austen está usando la hipérbole «universalmente» para reírse de las expectativas sociales respecto a lo que un caballero soltero y de fortuna tiene que hacer con su tiempo, nos está diciendo que esta no es una novela sobria y didáctica sobre la metafísica de la moralidad humana, es una historia que quiere ser divertida. También nos señala la temática de la historia: las relaciones entre personas y, especialmente el mundo de los matrimonios.

Segundo, la frase funciona como pistoletazo de salida para la historia, nos habla de solteros con dinero e, inmediatamente, aparecen un par de susodichos solteros en un barrio nuevo. Vamos de cabeza a la acción (y luego hay gente que me discute que entrar de lleno en la historia es un invento moderno malo y que los clásicos no lo hacían) y, en cuanto aparece la señora Bennet, al conflicto.

Todo el capítulo es un buen ejemplo de cómo introducir una historia, lo más interesante para mí es la forma en la que va directamente al grano, no hay una gran exposición intentando plantear los problemas de los Bennet, todo queda claro sobre el principal problema de la familia Bennet dentro de apenas un par de líneas de diálogo, un diálogo que sigue el tono humorístico que inició y donde hace una definición bastante precisa de los personajes del señor y la señora Bennet. Austen usa las costumbres sociales no escritas para que la gente vaya interpretando lo que pasa, sin necesidad de distraerse demasiado con explicaciones innecesarias. Quien lo pille lo pilla, quien no… seguro que Austen tiene alguna coña sobre ellos en alguna de sus cartas.

Esta forma de jugar con la información que se da, la que no se da y la que se adivina, es toda una habilidad cuando se escribe ficción, no es fácil de dominar y es necesario que haya ciertas expectativas y un contexto cultural similar para que funcione, pero si hay alguien que lo ha hecho a la perfección es Jane Austen, y el momento más oportuno de emplearlo es al inicio de la obra, donde la información que se ha de transmitir es la justa y adecuada para despertar interés, evitando enfangar las páginas con información que, aunque para los autores nos parezca súper importante y necesaria, quizá a quien le de por echar un vistazo a nuestro trabajo le importa un pepinillo.

Por supuesto, como he dicho hay otras formas de lograr estos objetivos, pero Jane Austen es mi escritora favorita, así que es quien hoy para este caso de estudio.

Personajes incidentales: Black Sails

Los personajes incidentales suelen ser simples, existen para servir una función rápida y son rápidamente olvidados, por eso no hay mucha tendencia trabajar en ellos. Sin embargo, en Black Sails, una serie que hace muchas cosas bien y tenéis que ver porque os lo ordeno yo, uno de los elementos que más me llamó la atención en su narración es el trabajo con estos personajes del fondo, así que voy a usar esta serie como caso de estudio para mejorar.

personajes incidentales

En general, para los personajes incidentales no se hacen perfiles desarrollados, no hace falta tener un transfondo complejo para personajes terciarios, no es necesario saber el nombre de su madre, si prefiere sopa de pollo o de pescado y sus conflictos internos; no se van a tratar en la historia porque la historia ya está centrada en personajes principales y secundarios. A no ser que los queramos ascender, trabajar de forma extensa un personaje terciario es una pérdida de tiempo y energía.

Y sin embargo, donde creo que sí vale la pena esforzarse, y es un aspecto que Black Sail hace bien, es donde estos personajes añaden riqueza a la historia, y la serie lo hace de dos formas:

  1. Dando una definición clara e interesante del personaje.
  2. Haciendo que sus pequeñas historias acaben enredándose en la trama principal.

El primer punto trata en dar el personaje en nivel de detalle adecuado. Es decir, aunque su “ficha de personaje” no sea muy elaborada, posee el suficiente nivel de detalle como para ser un personaje sólido y creíble; detalle en el sentido de precisión, y, sobre todo, en el sentido de interés: si solo sabemos una Cosa del personaje, esa Cosa se nos tiene que quedar grabada en la cabeza.

Véase Muldoon, el pobre hombre al que John Silver da diarrea, creo que poca gente que haya visto la serie va a olvidarse fácil de sus primeras frases.

El segundo punto es más importante aún, estos pequeños detalles que la serie da a sus personajes incidentales resultan tener cierta importancia en el futuro, su historia, que apenas conocemos, termina hilvanándose en la trama principal. Es decir, como personajes de fondo apenas deberían tener una o dos escenas relevantes que influyen en el desarrollo de la trama principal, pero los escritores de Black Sails se han tomado la molestia y el trabajo de que esas escenas tengan sentido tanto para la historia, como para el personaje.

Un ejemplo interesante es el marinero que acompaña a Silver a Nassau en el primer capítulo, a simple vista, el chico no parece más que un mecanismo para poner en antecedentes a Silver (y a los espectadores) de quien manda en la isla, el marinero solo existe para ofrecer algunas explicaciones (y otras cosillas~)y, sin embargo, en un momento de la historia deja caer como que no quiere la cosa que una de las prostitutas es su churri y se llama Charlotte. No sabremos hasta la segunda temporada por qué es importante (sssh, ¡spolers!) y tampoco es un dato que llama la atención, por supuesto que un marinero pirata tiene una churri en el puerto, en apariencia no es más que un detalle para dar algo de humanidad al personaje.

La propia Charlotte es un personaje incidental, sus apariciones no son demasiado relevantes para la historia, aunque los escritores le dieron el detalle de ser la que diseñara una bandera pirata para el capitán Jack Rackham.

No sé si os suena. Es esta:

Pirate Flag of Jack Rackham.svg
De DesconocidoOpen Clip Art Library, CC0, Enlace

Me encantan estos detallitos.

Fuera de la trama principal, este tipo de detalles aporta color, interés y profundidad a la historia. Los personajes incidentales no solo existen para cumplir su función y luego desaparecer (en el fondo del mar, con cierta frecuencia en esta serie), existen para aportar más riqueza a todo el conjunto, la narración principal se desarrolla en el centro de otros cientos de miles de historias de otros cientos de miles de personajes, y los escritores de Black Sails se esforzaron, usando a los personajes en el fondo, para hacernos conscientes de esto.

Y voy a añadir otra técnica extra que usan, y es que los personajes incidentales están presentes en casi todas las escenas en la que deberían estar aunque solo sea como figurantes, así no se nos olvida su cara después de una docena de capítulos en los que ni siquiera tienen líneas (Joji, Rey de los Figurantes, no tiene líneas en toda la serie 😎 ), pero esta técnica es difícil de aplicar si no escribimos en un medio visual o donde es normal que haya docenas de personas reunidas de forma habitual (como en un barco), pero voy a tenerla en cuenta para estudiar cómo se podría aplicar cuando el medio y el tipo de historia no la facilitan.

Los personajes incidentales no están desarrollados al milímetro, y no hace falta, pero tienen una función y hay todo un arte en saberles dar el punto justo entre carisma y funcionalidad que hace que una historia se expanda más allá de los límites de la trama inmediata, nos amplía a un mundo donde no todo gira alrededor de uno o más protagonistas. Cuando quiero crear historias donde intento mostrar un mundo amplio, voy a empezar a prestar más atención a los personajes incidentales y cómo se enredan en la trama.