Organizando esa novela: la preplanificación

Tienes una idea estupenda para una historia, pero no sabes por dónde empezar. Este momento fantástico lo llamo preplanificación (que igual suena mejor dicho, para quienes están familiarizados en las etapas de un proyecto, como las fases de «inicio» o «análisis», pero aquí voy a seguir con mis nomenclaturas).

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Es el mejor momento porque es cuando te sientes más creativo, las posibilidades de tu obra son infinitas y, una vez tienes suficientes ideas en la cabeza para tejer una historia más o menos coherente, te lanzas a escribir.

O no sé si lo haces pero es lo que yo he hecho muchas veces, al menos.

El problema de esta forma de lanzarse para escribir una novela, por romántica que sea, es que tanto la organización como la planificación va a ser mala y, como he dicho antes, estos dos elementos son para mí lo más importante para llevar una novela a buen puerto (al menos para la parte de escribirla y terminarla, que sea un best-seller es algo con lo que sigo peleando).

¿Cómo asimilo entonces esta etapa a todo el proceso de organización?

La preplanificación es lo que hacemos antes de la planificación real de la historia, que ocurre antes de empezar a escribir. Puede parecer un poco lío, pero creo que es importante, porque es justo aquí donde se sufre ese «no sé dónde empezar».

Esto es lo que yo hago:

  • Sacar el Recopilador.

Apartado también concocido como: «tomar notas de todo lo que se nos cruce por la cabeza». Hay que aprovechar toda esa inspiración, aunque al final no use el 80% de mis ideas, me frustra saber que tuve una idea brillante en algún momento y que se me olvidó porque no la apunté a tiempo, antes de distraerme con otras cosas.

  • Investigación.

No solo apunto mis ideas, según la historia crece, voy encontrando problemas de logística (¿cuánto se tarda en viajar en burro?) o de otro tipo (¿qué ruido hace un árbol a caer si lo oye una ardilla?). Recomiendo que hacer la investigación antes de la planificación en serio.

El recopilador tiende a ser un cuaderno, pero en este momento de las fases de organización de la novela, no suelo usar un cuaderno dedicado. Tengo un cuaderno general donde guardo futuras obras y el estado de proyectos en marcha (mi cuaderno de GÜONDERWOMAN) y la parte de la investigación la hago principalmente en internet, así que la guardo en el ordenador, y este es mi recopilador.

cuaderno de proyectos

  • Programar el tiempo

A la hora de la organización, esta parte es difícil, porque la inspiración viene cuando viene, tengo algunas entradas que lidian con este asunto de intentar forzar un poco la inspiración hacia fuera, pero normalmente no es algo que se pueda apuntar en una agenda.

Para mí el tiempo dependerá de si tengo otros proyectos en marcha o no, si no los tengo,  la novela puede pasar a la fase de planificación en un mes desde que tuve la primera idea. Si los tengo, generalmente tomo nota y espero una oportunidad de verme libre (o al NaNoWriMo, que ya se acerca, quitad el polvo al botón de PÁNICO).

Tomar notas no suele llevar más de cinco minutos, aunque pasarse dos horas en una cafetería escribiendo ideas a lo súper hipster mirando gente pasar en la calle también está bien. La investigación puede tardar más, dependiendo lo mucho que os guste guglear a lo tonto (de 20’ al día a 57 años más o menos, para mí).

En general, esta parte no la programo, tengo un cuaderno a mano y cojo cualquier hueco libre que encuentre para tomar notas y rebuscar Google, sin mucho orden.

  • El final de la historia

El momento ideal para empezar a planificar la novela en serio es el momento que encuentro un final (o dos, o tres), que me guste.

El final que se te ocurra ahora no va a ser el que tengas cuando termines de escribir, y eso está bien.

Tener un final (relativamente) claro en mente puede ayudarte a que el argumento coja forma y no se acabe desparramando, como pasa con frecuencia a muchos novatos cuando empezamos a escribir, y que nos deja con nuestra novela colgando sin saber cómo dar las últimas puntadas.

Así que una vez tengo una cantidad decente de notas, una investigación base y un final aceptable, es cuando empiezo la parte seria de la planificación de la historia.

Esto me ha estado funcionando muy bien, sobre todo cuando tengo varios proyectos en marcha al mismo tiempo, no puedo abandonar uno porque se me ha ocurrido otro, así nunca se llega a nada.

¿Cómo organizías vosotros esos momentos donde os empieza a picar el gusanillo de una nueva historia?

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