Mapas de fantasía: Subterráneo

En el mapa de hoy vamos a adentrarnos en el inframundo y a hacer un mapa en vertical al mismo tiempo, porque en la variedad está el gusto. Vamos a hacer una historia subterránea, que no creo que se ven mucho.

Cuando un grupo misterioso ataca y toma el control de su ciudad, Savia huye a las montañas para refugiarse y allí comienza a tener extraños encuentros, que la llevan a adentrarse cada vez en lo más profundo del bosque y hacia lo más profundo de la tierra, donde encuentra las respuestas sobre qué es lo que ha atacado su ciudad.

Límites y escalas

Al hacer el mapa subterráneo un detalle que he considerado de cierta importancia es la escala. Tenemos una idea bastante razonable de cuánto podemos tardar de un sitio a otro andando en terreno horizontal, pero en terreno vertical la cosa se complica, mucho. Así que he usado un sencillo papel cuadriculado como base y le he dado a cada cuadrado una escala, para hacerme una idea aproximada de las distancias y tiempo que pueden ocurrir en la novela.

Si no recuerdo mal, los numeritos son metros. Es posible que se me haya ido la pinza y sean cabezas de elefante, no importa, cualquier sistema que os sirva vale.

Siempre puedo dar a mi protagonista un cabracol que suba por las paredes tan rápido como considere importante para atajar el desarrollo de la historia, y no tener a mi pobre Savia trepando paredes veinte páginas, pero es bonito tener una referencia para hacernos una idea.

Una vez lo tenemos decidido, señalamos nuestros límites. Un límite va a marcar el camino que potencialmente puede seguir nuestra protagonista, el resto será roca principalmente. A diferencia del terreno abierto, donde nos podemos mover en casi todas direcciones mientras mantengamos cierta horizontalidad (excepto si eres un avión o un pájaro que vuela, entonces tienes más direcciones todavía), bajo tierra nuestros límites van a estar muy marcados.

He limitado también en rojo lo que serían los límites de la capa de roca, que no hacen falta, pero abajo os explico porque creo que mola.

Rellenar los huecos

En un suelo horizontal, normalmente tenemos lo que llamo la parte viva y la parte muerta. En un subterráneo, en teoría, tendremos más de lo segundo que de lo primero, así que pensar en cómo vamos a configurar el terreno. Podéis buscar planos geológicos para inspiraros, los hay muy bonitos.

El interior de la tierra puede ser muy variopinto, podéis hacerlo tan complejo como queráis, yo he puesto algunas capas simples porque ando justa de tiempo y me daba miedo complicarme la vida. También lo he hecho a una escala relativamente grande, se pueden añadir afloramientos de geodas u otros cristales extraños en la historia, aunque no aparezca en el mapa para no recargarlo o jorobar la escala.

Como la parte muerta del mapa es tan predominante, añadir variedad en las rocas creo que puede dar mucho interés a un mapa subterráneo. Eso no quiere decir que no podamos crear todo un extraño ecosistema de criaturas del inframundo también, los cabracoles se alimentarán de algo, digo yo.

Así pinté finalmente el mapa:

Que igual los colorines no quedan del todo bien, o nuestro dibujo es en blanco y negro, no problemo, si le damos texturas diferentes a las capas podemos lograr efectos curiosos sin abusar del color.

Y jugueteando con la saturación así es como lo he dejado finalmente, porque me pareció bonito, sin más. No le he puesto nombres porque quiero que cada cual se imagine lo que puede haber en cada caverna y en cada túnel, un bonito ejercicio de imaginación y creatividad :D) (y porque no me gustaba ninguna caligrafía y estaba perdiendo el tiempo a lo tonto y agobiándome, ala).

Y esto es todo por hoy y no sé qué será lo próximo o cuando, por que voy a toope con todo (mi coche me echa la bronca porque tengo que pasarle no sé qué mantenimiento, hasta mi coche me da órdenes, esto es una ruina). Pero supongo que estaré por tuiter, si necesitáis algo 🙂

Ah, y quizá suba alguna cosilla del NaNo 😉

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