Libretas y agendas para ordenar mi existencia

Para poder organizar (a su manera) todos los proyectos que tengo uso algunas libretas y agendas, con el tiempo he ido probando algunas y descartando otras, y no voy a negar que a veces (muchas) no hago las cosas como las tengo organizadas, pero siguen siendo una gran ayuda.

Espero que mientras leáis esta entrada con una musiquilla de estas de fondo 😉

Para empezar, ahora uso los planners de anillas más para tomar notas en casa y hacer esquemas y tormentas de ideas en sucio. Al principio creía que servirían para tenerlo todo junto, pero he llegado a la conclusión que hay cosas que no necesito llevar conmigo 24/7, así que las dejo en casa.

Ahora lo que llevo conmigo es uno de estos estuches, se pueden encontrar en Parfois, pero creo que hay parecidos en otras partes. Suelen venir con una agendita dentro, pero no es del tipo que uso, así que la quito.

Planificador 2018

Lo que suelo llevar dentro es un calendario por un lado y un cuaderno de notas por otro, además de un par de bolígrafos y un usb.

Este es el calendario de 2018 que he apañado destripando una agendita que encontré en Stradivarius y me pareció cuqui y la apañé (reguleramente) metiendo dentro una agenda moleskine mensual.

La idea del calendario es apuntar solo lo que es necesario hacer dentro de una fecha, por eso he terminado separando las agendas y libretas. Además puedo usarlo de forma independiente si no quiero andar cargando con demasiados trastos.

El cuaderno lo uso un poco para todo, tomar notas, listas de to dos (muchas, muchas listas), apuntar ideas para corregir o escribir, etc, etc, etc. Este es un moleskine de tapa blanda, pero he estado usando también cuadernos que hacía yo misma con papeles reciclados y discos, lo he dejado de usar porque los discos abultaban demasiado dentro del estuche.

En esta foto sale el calendario que usaba desde hace un par de años y me gusta bastante, pero no he encontrado el mismo modelo este año, así que lo he cambiado por el moleskine.

Me gusta este sistema con estuche porque está todo bien guardado y sin riesgo de que acabe resbalando por ahí y perdiéndose en mi bolso (como el bolso del Mary Poppins, pero en caos), también cambiar los objetos por otros según me convenga es más fácil.

Como ya he mencionado, estos sistemas son una ayuda y no hacen en absoluto milagros, pero ya estoy bastante perdida con ellos, no quiero pensar qué hacer sin ellos. Estoy trabajando a turnos y a veces todo es un poco caótico, es casi imposible crear hábitos y los días de la semana no tienen sentido para mí, si quiero planificar algo para un día, no puedo decir miércoles, tengo que pensar los días que dispongo, o se me pasa la fecha.

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