Corrigiendo «Brujas»: el tono en la historia

Mencioné en una entrada anterior que estoy corrigiendo una de las historias que empecé para el NaNoWriMo. Con «Brujas» me estoy encontrando con un problema un tanto peculiar, que no suelo tener con la mayoría de mis historias, y es conseguir encontrar el tono adecuado de la historia.

Corregir el tono de la historia

«Brujas» es una historia de fantasía supernatural situada en un mundo moderno, mi idea era seguir el patrón base de muchas de estas historias, pero con un toque de cotidianidad, en vez de centrar completamente la historia en la acción o en el romance, quiero que sea una historia simple que case la emoción de magia y la acción, con un toque de vida real y comedia. Es un matrimonio que puede dar buenos resultados, pero me está costando entender si funciona bien. Tengo la primera corrección hecha y, ahora en la segunda, estudio si me ha salido el experimento, no estoy del todo segura de en qué fijarme, ya que «tono» es uno de esos conceptos sobre la escritura de ficción que redultan un tanto elusivos de definir, pero uso algunas guías.

Una guía para que el toque vida real funcione es que los personajes tengan una personalidad definida, pero no tanto que parezcan casi una parodia. Sí es cierto que el mundo real tiene gente que parece una parodia con patas de algo, pero como pasa con frecuencia, adaptar literalmente el mundo real al texto puede crear el efecto contrario y ser cargante e irreal (véase como ejemplo: los diálogos, en el mundo real casi nadie habla como en un libro y viceversa), así que solo abusaré de la parodia cuando lo considere estrictamente necesario.

La guía más importante que empleo a la hora de dar coherencia al tono de la novela, es trabajar el punto de vista de la protagonista, que la narración sea consistente y fluida a lo largo de la historia. Mabel es una chica lista, pero no muy perspicaz y un poco verde un muchos aspectos de la vida, además de ser muy, muy ansiosa, ¿cómo traduciría esto en el texto?. Mabel tiene una educación moderna, pero es de ciencias (¡no os ofendaís! ¡yo soy de ciencias también! ;)), así que el texto mantendrá cierta simpleza, no habrá observaciones largas y pintorescas sobre su entorno y la naturaleza de la humanidad y el universo, o lo que sea, no cazará detalles a la primera, ni le saldrán las cosas bien sin intentarlo varias veces. La prosa será simple, pero al ser una chica nerviosa a veces escribo párrafos que dan vueltas a las situaciones de forma tonta, con preguntas que no llevan a ninguna parte, estos párrafos me cuestan trabajo porque hay un límite entre «buena caracterización de un personaje» y «tochazo ilegible» en este sentido, y no quiero sobrepasar ese límite, claro.

Como con todos los protagonistas, para escribir bien a Mabel también hay que considerar que es los ojos de quien lea, según va descubriendo nuevos mundos, así que darle demasiada voz (lo escribo en tercera persona cercana, para variar :P) puede complicar mi intención de crear un poco de misterio, en el sentido de expectación y descubrimiento por parte del lector. Por lo que tengo que afinar mucho el tono para que no caiga en la trampa de una u otra dirección.

Por lo demás estoy satisfecha con la historia, apenas he cambiado nada del argumento, ni de los personajes, de lo que ya tenía. La historia no incluye grandes melodramas (solo alguno, así pequeñito), ni trepidante acción sin parar, pero los personajes tienen potencial y quiero crear un mundo que valga la pena ser explorado con calma y tranquilidad.

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