Construir personajes de ficción

Ya ha hablado antes sobre cómo crear personajes interesantes en una novela (sí, sigue siendo de la misma serie de entradas sobre cómo escribir novelas, es que no me apetece poner el título, que es muy largo, se puede serguir por las etiquetas).

He leído varias páginas con recursos sobre lo que es la mecánica de construir un personaje desde cero, y hay una técnica que se repite mucho: la ficha del personaje; con todos los datos que se nos ocurran: nombre, descripción física, transfondo, relaciones, intereses, valores, virtudes, defectos, características particulares, etc.

La idea de hacer un personaje muy detallado es que hace que sea más humano y, por tanto, más creíble y, por tanto, más fácil de empatizar y, por tanto, más fácil de hacer que los lectores se queden pegados a las páginas del libro. Por eso hay quien recomienda incluir cosas como su color favorito, su música preferida, en qué le gusta pasar las aburridas mañanas de domingo y un montón de datos diversos más que ni siquiera van a aparecer en la historia.

Es un recurso válido, yo lo he intentado hacer cuando no tenía claro a un personaje, pero hay algo que no me convencía en esta técnica. Las «Fichas del Personaje» nos dicen cómo es un personaje, pero si estamos intentando hacerlo creíble, las fichas se quedan cortas, son demasiado lineales. Puedo coger una persona, hacer su ficha, y aún así no nos dará una idea realista de cómo es. Si la ficha la rellena la persona, nos dará una idea de cómo la propia persona se ve a sí misma, si la rellena su madre, nos dará la imagen que su madre tiene de esa persona, y si la rellena su Poderoso Némesis Maligno, probablemente la ficha ni se acercará a la que ha hecho la persona o su madre.

Esta es mi propuesta para construir un personaje complejo, dividir a los personajes en capas, en tres principales como mínimo:

  • Capa 1: la que escribe/lectora, es la capa más objetiva. La autora debe conocer al personaje mejor que el propio personaje. Hay que tener en cuenta que la objetividad absoluta no solo no existe si no que es aburrida. Normalmente quien escribe intenta que su visión de la obra y los personajes coincida con el de la persona que lee, aunque con esto también se puede jugar. Es divertido dejar, de vez en cuando, a lectores y personajes que correteen a su gusto por la obra sin juzgar ni intentar golpearles con nuestra ~profunda visión artística~.
  • Capa 2: la capa del personaje, cómo se ve el personaje a sí mismo. Cómo razona su propio comportamiento dentro de unos valores, cómo se engaña, cómo aprende, cuándo cree que que ha triunfado, cuándo ha fracasado… Los personajes más divertidos son los que padecen un profundo conflicto entre cómo se ven a sí mismos y su imagen de cara al lector. No necesariamente debe ser algo exagerado, a menudo, diferencias sutiles pueden ser las más inesperadas y sorprendentes.
  • Capa 3: La de los otros personajes, cómo otros personajes ven al primero. Personaje 1 puede razonar honestamente que el Proyecto Fin del Mundo es la mejor solución contra el problema de plagas, Personaje 2 puede creer que miente y que Personaje 1 sólo está metido en el proyecto por dinero. Lo que ninguno de los dos sabe (solo la escritora), es que ambas cosas son ciertas, el dinero influye en Personaje 1, pero no va a reconocerlo, y Personaje 2 tampoco va a reconocer que puede haber algo honesto en Personaje 1, porque le tiene tirria.

Esta división en capas creo que es útil por varias razones:

  1. Da profundidad y complejidad al personaje. No sé a vosotros, pero saber si prefiere Coca-Cola o Pepsi no creo que me diga mucho sobre el carácter de una persona, no lo va a hacer tampoco un personaje de ficción.
  2. Se crean lazos con otros personajes. Al obligarnos a pensar en cómo otros personajes ven al nuestro, ya estamos creando importantes relaciones en nuestra trama. Limitarse a escribir que Personaje 1 es el churri de Personaje 2 no es tan expresivo como entender cómo Personaje 1 ve al Personaje 2 y viceversa.
  3. Se crean lazos con la historia. Si nos plantemos las motivaciones del personaje desde diversos ángulos avanzamos mucho en cómo vamos a plasmar a los participantes en la obra y en el desarrollo de la misma.

Por esto considero que, aunque un millón de pequeños detalles pueden estar bien, las personas/jes son más complicadas que la música que les gusta oír, el color de su ropa o con quién salen. Aprender a meternos en su cabeza, en quiénes les rodean y en cómo podría asimilar la información que le damos a nuestro lector, me resulta más importante para crear un personaje sólido, complejo y creíble.

10 comentarios en “Construir personajes de ficción

  1. Vagabundeando por la red me he dado de cara con tu blog y debo decir que me parece bastante interesante, lo guardo en favoritos e ire cotilleandolo segun tenga tiempo (y en cuanto pueda, prometo leer tu webcomic ^^)

    Un Saludo

  2. Muy interesante, no puse mi web por que no cupo la direccion.

    Yo creo que mas que nada, el personaje se construye conforme interactua con los demas y conforme resuelve las situaciones en la historia.
    la pregunta es:

    ¿formamos el personaje segun la historia?
    o ¿hacemos la historia segun como es el personaje?

    un saludo

    1. Si vamos a introducir un personaje en la historia, por pequeño que sea su papel, el escritor tiene que saber algo previamente del mismo, ese “algo” es parte de la construcción del personaje.
      Una vez dentro de la historia dependerá de lo que queramos del personaje y el estilo que le guste más al escritor: si le gusta que la historia esté dominada por los personajes, los personajes harán la historia; si prefiere que le historia esté dominada por el argumento, la historia dará la forma definitiva a los personajes.

      Saludos.

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