Cómo escribir novelas sin dinero: Personajes

Anteriormente: El Argumento.

En mi humilde opinión, los personajes son aún más importantes que el argumento. Con un sólo personaje consiga atraer las simpatías y el interés del lector, la historia puede ser mala a rabiar, el lector la leerá e, incluso, puede que le guste.

Una historia brillante, con personajes que no resulten atrayentes… no vale nada, puede ser un argumento bueno e ingenioso, pero sin los personajes pierde brillo.

Así que me pregunto, ¿cómo puedo hacer buenos personajes?

Ejemplo de un Buen Personaje

Mi respuesta personal es que no hago nada, la mitad de las veces vienen a mí cual aparición mariana. Supongo que es uno de mis problemas, no soy capaz de planificar por salvar mi vida, pero quiero trabajar más en hacer personajes realmente buenos así que me he puesto a buscar y me he encontrado que hay opiniones muy dispares respecto a cómo construir un buen personaje.

Voy a hacer un resumen de lo que me parece más destacable.

Todos los personajes han de tener un objetivo

Hay por ahí una cita muy famosa de alguien que no recuerdo que dice que todos los personajes han de querer algo, aunque sólo sea un vaso de agua. La raíz de esta afirmación supongo en que se haya en el carácter activo de “tener un objetivo”, si el personaje no tiene interés en nada, es aburrido, no engancha al lector. Los personajes tienen que querer algo y tienen que moverse para conseguirlo, arrastrando con ellos al lector.

Ponemos un personaje, llamémosle Principal, y otro, llamémosle Antagonista, que quieren el mismo objetivo u objetivos contrarios e incompatibles. Ya tenemos la mitad de la trama. Así de importante es que los personajes tengan objetivos.

Dentro de los objetivos pueden darse muchas variaciones, dependiendo de la complejidad del propio personaje, los objetivos pueden variar con el desarrollo de la historia, o el objetivo aparente en realidad encubría otro, o en un giro Shyamalaniano resulta que el objetivo no existe y «LUKE, YO SOY TU PADRE», etc.

Muchos autores también parecen tener sus propias formas de acercarse a los objetivos, los hay que demandan que el objetivo sea claro y concreto, mientras que otros, además de un objetivo claro, sugieren que el personaje pueda tener «aspiraciones» más difusas (por ejemplo: la diferencia entre trasladar una tonelada de grano a Darfur en una semana[concreto] o acabar con el hambre en el mundo[difuso]).

También pueden existir en un mismo personaje motivaciones extras que le hagan moverse aunque no sean un objetivo para la trama,  un personaje puede buscar el Arca Perdida, pero también le gusta perseguir rubias, no sé si me explico.

Defectos

Una característica para la creación de personajes que se repite mucho es que han de tener defectos. Como dijo la grandiosa y grande entre las grandes Jane Austen «pictures of perfection make me sick and wicked» («imágenes de perfección me hacen sentir enferma e incómoda»). Básicamente, las Mary Sues no son un fenómeno nuevo.

Yo tengo un problema con esto, porque ¿qué es un defecto? Muchos autores de Mary Sues defienden a sus personajes argumentando que sí tienen defectos, que no son tales. Por ejemplo, cuando dicen que Bella de Crepúsculo es torpe, ¿es un defecto? La respuesta es no.

¿Por qué no?

Pues porque Bella no sufre ninguna consecuencia negativa visible al respecto, es usado como un recurso para ser salvada continuamente o, si no, para parecer «adorable» para el protagonista masculino. Esto no es un defecto.

La clave está en las consecuencias negativas… o contrarias, al menos. Si digamos que Bella en realidad es María Castañas, cuyo defecto es ser torpe y además quiere ser astronauta, pero por culpa de su torpeza se patina en la calle, se rompe una pierna y no puede hacer los exámenes de acceso a la universidad, como su familia es pobre al año siguiente tiene que trabar de camarera para pagarse los estudios, pero acaba estrellando una bandeja en la cara de un cliente, es despedida y se encuentra sin dinero para continuar, etc. Aquí sí hay un defecto.

De mismo modo, algo que en aparieciencia no es un defecto, como ser bueno o amable, puede convertirse en uno si tiene consecuencias negativas. Todo el mundo ha oído lo de «eres tan bueno que pareces tonto», alguien puede ser tan amable que no sea capaz de enfrentarse a otra gente aún cuando lleve razón o por defender sus derechos. Son cosas buenas que pueden volverse defectos si arrastran consecuencias negativas para el personaje.

También está la diferencia entre defectos extrínsecos e intrínsecos. María Castañas, con su torpeza tiene un problema extrínseco, es decir, viene de fuera, quizá esté enraizado en un défict de atención, problemas de equilibro, defectos de coordinación…, no son cosas que formen parte de su carácter ni que puedan definir con facilidad. En cambio, la persona amable de arriba tiene un defecto intrínseco, porque forma parte de su carácter, es algo integrado en su persona.

Los defectos intrínsecos me parecen más interesantes porque dan mucha chicha a la hora de hacer evolucionar el personaje dentro de la historia.

Trasfondo

El transfondo para un personaje es una herramienta poderosa y terrible al mismo tiempo; es necesaria, pero no tienes ni idea de qué hacer con ella.

Básicamente el transfondo da riqueza al personaje, de dónde viene, qué hace, cuáles son sus hobbies, quién es su familia, amigos, estudios, etc. Hay todo un mundo de posibilidades para crear un personaje con una historia que viva antes y después del simple argumento de nuestro libro, de hacerlo visual y que tome vida propia en nuestra cabeza.

Pero, como escritores, ¿cómo lo logramos? Viendo lo mencionado en la entrada sobre el argumento y la tendencia al pronto y rápido; no podemos introducir un personaje y dedicar páginas a contar su vida, es un rollo. Anne Mini[ing] en su blog menciona un tipo de narración, llamada “Narración de Hollywood” que trata precisamente como en algunas películas un personaje tiene un monólogo, o un diálogo con otro, en el que resume el transfondo de la historia, o de su vida. El problema es que es un diálogo absurdo porque la gente no habla de forma natural de asuntos que ya conoce como si fueran nuevos, y en un texto escrito el recurso queda aún más torpe y cutre.

¿Cómo metemos entonces el transfondo?

Hubo un capítulo muy majo en “Sabrina Cosas de Brujas” donde Sabrina escribe una historia estilo James Bond y ésta cobra ida, al final el héroe se encuentra con una bomba y no sabe qué hacer, Sabrina se da cuenta que su personaje era muy plano y escribe un transfondo para él, donde el héroe aprende a desactivar bombas. Y así, salva el día.

Si hacemos que el personaje desactive la bomba sin dar transfondo, dejaremos a un montón de lectores confundidos preguntándose cómo sabía eso. Tenemos que ponerle un transfondo, pero ¿cuándo?

Si lo hacemos antes, quitamos la intriga, ya sabemos que puede desactivar bombas, ¿qué gracia tiene eso?. Si lo hacemos durante, nos arriesgamos a romper la emoción: tener una escena tensa donde el héroe se dedica a rememorar sus días como estudiante de ingeniería de minas (a mí no me enseñaron a desactivar bombas, que conste, sólo a dejar el dieléctrico en cortocircuito hasta cuando sea conveniente), a nadie le importa qué estudió, ¡hay una bomba! Si lo decimos después los lectores pueden creer que es una excusa de última hora, incluso un Deus Ex Machina.

¿Qué hacemos entonces?

Rezar porque nuestros lectores no sean picajosos, por ejemplo.

O soltar la información poco a poco, como quien no quiere la cosa. Hacer un pequeño flashback hacia alguna acción interesante de la vida del personaje que nos diga más de cómo era (y, de paso, lo que estudió, antiguos amigos, etc.). Un diálogo donde se dejen caer indirectas y alusiones. Supongo que esos pueden ser buenos recursos, si conocéis más hacédmelos saber 😀

Creo que se me ha alargado un poco la entrada, quería haber puesto algunas técnicas que he visto por ahí para hacer personajes, pero lo dejaré para otro día. Hay mucho que escribir respecto a cómo hacer un buen personaje y tengo la impresión que esta entrada no llega ni a empezar por las puntas del pelo.

8 comentarios en “Cómo escribir novelas sin dinero: Personajes

  1. hola,usted me podria ayudar?quiero escrbir mi novela con personajes asiaticos y hacerla al estilo de alli,ambientarla alli,lo que no se es si en mi pais podria gustar ya que aqui en españa las novelas son totalmente diferentes…solo busco opiniones,ayuda…pues mi ilusion es escribir,y me gustaria hacerlo de ese modo esta vez

    1. @vero, no estoy segura de entender lo que pides, ¿te refieres a que necesitas ayuda para ambientar tu novela en países asiáticos y necesitas orientación?
      ¿O que estás intentando hacerla en estilo asiático? No puedo ayudarte con este tema, ya que de escritura asiática solo sé sobre manga japonés y poco más.
      ¿O estás estudiando cómo plantear una historia ambientada en Asia que sea atractiva en España?

  2. hola,usted me podria ayudar?quiero escrbir mi novela con personajes asiaticos y hacerla al estilo de alli,ambientarla alli,lo que no se es si en mi pais podria gustar ya que aqui en españa las novelas son totalmente diferentes…solo busco opiniones,ayuda…pues mi ilusion es escribir,y me gustaria hacerlo de ese modo esta vez

    1. @vero,
      Hola!
      Bueno, no podría darte como una ayuda muy buena con respecto a Asia, pero en mi caso yo estado escribiendo una novela orientada a Londres, lo que hago es que busco información, sobre por ejemplo universidades, cómo es el estilo arquitectónico de la ciudad también me informo sobre el clima, podrías buscarte también películas asiáticas donde te fijes más en los detalles de la escenografía y lo más importante sobre sus costumbres y tradiciones.
      Espero que de algo te sirva.

  3. Hola! me gustaría que me ayudaras un poco si es posible con unas cuantas dudas. En primer lugar entre una amiga y yo estamos intentando escribir un libro, me encanta leer y siempre he querido hacerlo y tambien tenia mas o menos claro que queria hacer y se lo comenté y nada ahi andamos, tenia claro que queria que fuera una historia sobre nuestro grupo de amigas ya un poco disperso por la edad y los diferentes caminos que han tomado nuestras vidas. Quiero que tenga escenas en las que alterne anecdotas nuestras del pasado con la de nuestros personajes en un futuro no muy lejano. El problema es que se que quiero, tengo toda mi idea en la cabeza pero no soy capaz de plasmarla. me explico, se que quiero que empiece de una forma, y que termine de otra no exactamente cerrado pero si una idea. pero se me escapa lo que falta en medio, no soy capaz de ordenar como quiero ponerlo en el libro. Por eso queria pedirte ayuda respecto a si hay alguna forma en la que ordenar todo un poco y luego ir desarrollandola, pero cuando ya lo tenga claro en un papel. Espero no haberte liado mucho y que puedas ayudarme. Un saludo 🙂

    1. @Andrea, prefiero comentarte esta cuestión por aquí por si alguien más tiene alguna sugerencia (o alguna duda similar) :). Voy a decirte cómo lo plantería yo, aunque parece que estás intentando hacer algún tipo de biografía y no es mi fuerte, pero vamos a ver:
      -Primero buscaría un tema que conectara todo el libro. Tipo: madurar, la incertidumbre, la amistad, etc. Con un tema puedes centrarte mejor en historias o anécdotas que estén relacionadas. Ayuda cuando tienes ideas desparramadas sin mucho sentido.
      -Hacer un esquema de las cosas que ocurren en el libro: cada escena/parte descrita en una frase sencilla. Empieza con el principio que tienes y vete pensando cómo se suceden los acontecimientos, hasta llegar al final. También puedes hacerlo al revés, tienes el final, piensa hacia atrás, qué hace falta para llegar a ese punto de la historia. O puedes hacer las dos cosas, empieza por el principio, salta al final, vuelve a las escenas del principio, etc., hasta que se junten en el medio. Esto no debería ocuparte más de un par de caras de un cuaderno, si no igual te estás enrollando mucho y necesitas simplificar más.
      -Aunque no quieras hacerlo en un orden completamente cronológico, intenta mantener una idea simple y lineal del desarrollo de la historia al principio, cuando tengas completamente claro lo más básico, ve añadiendo detalles y alterando el orden. Aquí comento un poquito algunas cosas sobre desarrollar un argumento: http://www.ayrtha.com/velanima/?p=590 aunque como he dicho arriba, yo me centro más en ficción, las biografias/historias reales no tienen porque seguir los mismos patrones necesariamente.
      -Si vas a hacer saltos temporales, apunta esas frases simples de arriba en post-it, lo que pertenezca a una linea cronológica de un color y lo que pertenezca a otra de otro color (creo que así lo hacen con los story boards en las películas =P).

      Espero que algo de esto te sirva, lo más básico, teniendo en cuenta que estás intentando tomar inspiración de tu vida real, es intentar encontrar un tema y mantener la historia lo más simple posible. Ya habrá tiempo de añadir anécdotas y otros detalles según veas cómo se desarrolle.

  4. Hola máquina, me gusta lo que dices porque aclara mucho sobre crear un personaje que no es solo la diferencia exterior la que los hace únicos sino también su proceder psicológico, como reaccionan con los otros personajes y que es lo que sienten. Que me parece muy complejo, la verdad, soy una de estas personillas que constantemente están pensando algo en su cabeza y quieren llevarlo al papel, para explicarme mejor soy una escritora bastante poco profesional, y como todo lleva sacrificio y estudio, pues aquí estoy indagando cómo hacer mi libro (es de fantasía) . Mi problema fundamental es el amor entre los protas, y los sentimientos que surgen entre ellos ¿me podrías aconsejar?

    1. El amor entre los personajes se desarrolla como cualquier otra relación. Primero tendrías que ver cómo quieres representarlo: algo romántico, algo realista, conflictivo… De acuerdo con lo que quieras de la relación, luego hay que desarrollarla de manera que encaje con la historia principal (si no es la historia principal) y con la propia personalidad del personaje.
      Una vez se tienen esos puntos más o menos claros, se pueden crear escenas en la historia que sirvan para mostrar a los lectores cómo las emociones surgen y la relación entre personajes evoluciona.
      Con las relaciones amorosas hay que tener cuidado sobre todo en que no se coman la historia principal (si no es la historia principal) o lo contrario, que sean súbitas y venidas de ninguna parte. Pero dentro de estos márgenes hay mucho espacio para jugar y crear una relación que le siente bien a la historia.

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