Anuncio: 24h cómics 2013

¿Sabíais que este sábado es el 24h cómics? Porque yo me enteré el lunes y me ha pillado sin depilar y con mi pijama de payasos.

Probablemente me presente, pero es gracioso que para un reto cuya gracia consiste precisamente en no tener preparado nada (ni argumento, ni personajes…) necesite tiempo para pensármelo.

Ya lo he superado en dos ediciones anteriores (El Oro de Nanasuna y La Joven y el Mar), pero tengo que decir que es un reto muy exigente para el que hay que ir con las ideas claras respecto a nuestras capacidades.

Sin embargo, animo a la gente que se presente ya que es muy interesante precisamente por el desafío tan importante que supone respecto a nuestro propio nivel y nuestro ingenio, aunque no se terminen las 24 páginas en 24 horas, igual conseguimos alguna historia o algún personaje interesante que desarrollar en el futuro. Lo brillante de este tipo de retos (incluido el NaNo) es que, aunque no lo superes, al final de los mismos siempre has ganado algo.

Algunos consejos que podría dar sobre mi experiencia son:

  • ¿Conocéis el acrónimo inglés K.I.S.S. (Keep It Simple, Stupid: mantenlo simple, estúpido)?, no hay lugar donde se pueda aplicar mejor esta idea que en el 24h cómics. Existe el nefasto concepto de que una historia compleja es intrínsecamente mejor que una historia sencilla, así que muchos buscamos, a veces sin querer, complejidad en nuestras historias. En 24h cómics no podemos hacerlo, la complejidad hay que dejarla en los matices porque, ha diferencia del NaNo, donde cuanto más parrafada mejor, en el 24h tenemos que destilar cualquier historia a su mínima expresión.
  • Lo mismo puede decirse para el dibujo, quién esté acostumbrado al dibujo detallista más le vale meditar y ayunar una semana antes para concienciarse de que los trazos a dar deben ser lo justos y adecuados, porque si no no se superará el reto.
  • Prepara la comida con tiempo, en serio, y planea tiempo de descanso. No pienses que por tener 24 h realmente vas a poder estar las 24h dibujando, es agotador y el cansancio hace que se rinda poco y puede llevarnos a abandonar. Hay que ponerse límites y programar el tiempo teniendo en cuenta un poco de relajación.
  • Repito lo de hacerlo simple, todo simple, incluido el proceso. A mí me gusta tener planificada la historia en bocetos antes de ponerme a dibujar y dibujar a lápiz y entintar después. De momento, he conseguido apurar lo suficiente estas partes del proceso para que no me comieran demasiado el tiempo y llegar a las 24 páginas pese a ellas, pero sé que hay dibujantes que terminan perdiéndose precisamente por intentar planificar y entintar como lo hacen siempre y el tiempo se les va.
  • Rectificar es de sabios. Sin en las dos primeras horas te habías marcado tener la historia y el planteamiento dibujado y te encuentras con que has pasado la tercera y aún no has terminado los bocetos, algo estás haciendo mal. Rectifica, rápido, empieza a saltarte partes, deja los bocetos si hace falta y empieza a dibujar a toda velocidad, no pares hasta que hayas llegado a lo que te habías propuesto, no pienses que recuperarás el tiempo perdido con el tiempo de descanso, solo corrige aquellas partes que veas te estén quitando tiempo valioso, el tiempo de descanso es el último en sacrificarse, sacrifica antes dibujo y detalles (kill your darlings con una motosierra).
  • Disfruta la experiencia. ¿Para qué participar si no te diviertes? El año pasado perdí tiempo precioso buscando un antagonista molón mientras definía mi historia porque el primero que se me había ocurrido era cutre, no fue una mala idea perder ese tiempo (tampoco me sobrepasé mucho del tiempo que le di a la planificación), porque a la larga me sentí más satisfecha con la historia y tenía unas ganas horrorosas de acabarla. No consigues dinero superando el reto, no te va a servir ni para el currículum y a la mayoría de la gente le importa tres pimientos, este reto es algo nuestro y propio, no sirve de nada si nosotros no disfrutamos del mismo.
  • Haz ofrendas a la Santa Trinidad: Café, Té y Chocolate. Y que su sabiduría ilumine tu camino.

En las anteriores ocasiones suelo comentar un poco el proceso en el tuiter de mi webcómic No Hay Príncipes, pero luego suelo hacer RT en mi tuíter personal, por si alguien me está siguiendo allí.

Tutorial: Planificando webcómics

Pueden ser imaginaciones mías igual, pero hoy en día parece que cualquier friki con aspiraciones artísticas decide hacer un webcómic (*cof*), y es algo que está muy bien, es bonito tener ideas y proyectos y sueños y demás. Lo que ocurre con los webcómics es que la mayoría nunca pasan de ser garabatos que se quedan a medias con media docena de páginas, como mucho.

Cuando pregunté qué tutorial se podría hacer, a poder ser que no estuviera ya hecho hasta la saciedad, Dorcas en Subcultura mencionó precisamente la cantidad de webcómics que se quedan a medias. Después de darle algunas vueltas creo que el problema de fondo no es tanto que la gente se queda atascada con la historia (he comentado algunas posibles soluciones para el NaNoWriMo, pueden no ser muy útiles en webcómics xD), como que no se ha planificado bien la misma.

El tiempo y el material: cómics vs. novelas

A diferencia de lo que podría ser una novela o un libro, para hacer un webcómic es más difícil buscar hueco para trabajar, y este tiempo a menudo es la clave de terminar un página o no. El desarrollo de un webcómic largo, que de media suelen subirse una página a la semana, es lento, muy lento, y frustrante para el webcomiquero.

Un libro/novela suele tener las siguiente fases físico-prácticas:

  • Escribir.

Y ya está, muchos autores pueden hacer esquemas o escribir ideas y partes de la historia a mano, pero hoy en día la mayor parte de un libro se hace escribiendo frente al ordeñador.

Estas son las fases de un webcómic:

  • Escribir argumento (ordeñador, mano, pie…).
  • Diseño de personajes (dibujo/escritura).
  • Diseño de páginas (combinar el argumento con el dibujo).
  • Lápiz.
  • Entintado.
  • Escaneado y edición (letras, sombreado, etc.)

Hoy en día muchos lo hacen todo en digital, por lo que se comen algún paso. El concepto que intento presentar con esta lista es que, mientras cuando estás impulsado por las musas creativas para escribir un libro solo necesitas escaparte al ordenador más cercano, con un webcómic tienes una serie de requisitos y necesidades que son más complicadas de reunir (igual por eso me gusta la idea del 24h cómic, lo haces todo con el gusanillo creador a plena potencia).

El tiempo que dediquemos a un webcómic ha de contarse de forma realista, y añadirlo a nuestra planificación, teniendo en cuenta lo que tardemos en realizar todas de esas fases y que los materiales necesarios estén disponibles (80% de la razón por la que decidí hacer No Hay Príncipes a boli: barato, práctico y fácil de encontrar).

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La Joven y el Mar: mi cómic en 24 horas

Os presentó el cómic que realicé para el reto de hacer 24 páginas de un cómic en 24 horas. Supongo que vencí el reto en el sentido técnico, pero teniendo en cuenta las ganas inmensas que tengo de corregir y editar cosas siento que estuviera a medias xD De todas formas, esto es lo que hice, apenas he alterado nada excepto corregido los niveles en potosop y puesto un enlace al blog en cada página:

La Joven y el Mar

Si me entra la neura, igual lo rehago o corrijo más adelante, pero pensaba hacer lo mismo con el del año pasado =P

 

¡Espero que os guste!

 

NaNoWriMo y Cómic en 24 horas

Por si no lo sabíais, faltan 15 días para el NaNoWriMo y 3 para el 24h Cómics.

Este año no voy a hacer ninguna entrada con consejos para el NaNo, entre que intento coger buffer para el webcómic, el histórico lanzamiento de mi libro y ese otro trabajo que me paga la comida, no tengo demasiado tiempo. De todas formas, creo que los trucos del año pasado siguen siendo válidos, así que aquí os dejo algunas entradas:

¿Qué es el NaNoWriMo?

NaNoWriMo 2011: Buscando ideas

NaNoWriMo 2011: Construir un argumento desde cero

NaNoWriMo 2011: Fichas de personajes

NaNoWriMo 2011: Últimos consejos para ganar (el enlace al excell no funciona, intentaré cambiarlo cuando reencuentre el archivo).

¿Os he dicho que faltan 15 días para el NaNoWriMo y 3 para el 24h Cómics?

Adorable perrito agitado

 

 

 

No Hay Príncipes ha vuelto

¡Yupii!

Os informo que ya hay disponibles nuevas páginas de mi webcómic: No Hay Príncipes.

Si os fijáis en la página del cómic, tengo hecha una encuesta sobre la periodicidad del cómic, porque con el tiempo que dispongo no estoy para andar regalando páginas, así que me gustaría saber lo que los lectores opinan (básicamente: cantidad vs. constancia).

Espero que os guste esta nueva etapa, me encanta oír vuestras opiniones, así que dejadme alguna si queréis 😀

No Hay Príncipes: Avance

Ya tengo hecho el primer capítulo del próximo… ¿tomo?, aún estoy pensando un poco cómo llamar a cada parte, pero aquí lo tenéis, el capítulo 7 completo:

Tres es un aprendiz de troll a mi lado.

No creáis que por que lo de arriba lo he hecho yo, entiendo un comino de lo que pone.

Los siguientes capítulos van a ser un poco más serios que los anteriores, habrá gags, pero no tantos como el tomo anterior. Empezaré con un flashback, para ir entrando en materia. Cata tendrá que madurar a lo bestia, la pobre, lo que le espera. Se romperá algún que otro corazón, puede que alguna que otra cabeza salga volando… lo que suele ocurrir en este tipo de cómics, básicamente.

También estoy matizando algún que otro diseño de personaje, para darles un poco más de carisma personal y poder dibujarlos un poco más sin pensar (porque como pienso la OSTIA normalmente y tal…). Como a Óscar:

im too sexy for my shiirt...Para este tomo estoy pensando quitarle la careta de carnero porque ya no tiene mucho sentido (era un símbolo de El Señor de El Bosque), pero tampoco me decido por cómo colocarle la piel de lobo. Otro «pequeño» problema que me encuentro con Óscar es elegir su ropa, porque soy una negada con la ropa, para empezar (por eso van todos con uniforme pese a que los odio a muerte); luego, porque veo a Óscar con un chico un tanto arrogante que le gusta lucirse cuando puede, pero no tanto como para que la vanidad le coma demasiado tiempo y entorpezca sus objetivos. Así que para cuando va a El Bosque intenté buscarle ropa sepsi, pero práctica.

También le he puesto muñequeras, porque con eso de arrancar cabezas igual acaba sufriendo del túnel carpiano…

 

Personajes, marcadores y su problemática.

Un marcador es elemento visible (también pueden aparecer dentro de las historias puramente escritas, pero me voy a centrar en esta entrada en los dibujos), que ayuda a definir la identidad de un personaje. Es una herramienta que hay que usar con cuidado, sin embargo,  la mayoría de los que dibujamos/escribimos la usamos continuamente, las vemos ser usadas, pero rara vez nos paramos a pensar seriamente lo que representan; solo leemos su significado sin pararnos a pensar en sus connotaciones.

¿Queréis un ejemplo?

Me apuesto un brazo a que la mayoría de vosotros a ver las imágenes pensáis que el monigote de la izquierda es un hombre, y el de la derecha, por la mera aparición del lazo, es una mujer.

El lazo es un marcador. Define el monigote como femenino.

Ahora es donde vienen las preguntas difíciles: ¿por qué asumimos que el monigote sin marcador alguno es un hombre?, es más, ¿a qué también muchos asumirán que es un hombre entre los 25-55 años, blanco, occidental y de clase media? Todos esos datos se asumen habitualmente de un monigote sin marcador alguno.

Si un dibujante quisiera hablar de la pobreza, probablemente se vería obligado a ponerle algunos marcadores al personaje (barba chivo, ropa rota…), para señalar que es pobre; si quisiera hacerle asiático, probablemente le pondría unas rayas a modo de ojos, porque en occidente esos “ojos rasgados” son el marcador por defecto para asiáticos (eso si no quiere ir en una ruta aún más profunda de racismo y  añadir un sombrero cónico y una trenza).

¿Por qué son necesarios estos marcadores?

Porque, en nuestra sociedad occidental, el ser humano por defecto es: hombre, blanco, de ascendencia europea, moderadamente joven,  de clase media…

Y todos los demás somos alteraciones de ese “ser humano base”. Una subespecie.

Este es algo que encuentro muy problemático en muchos sentidos, ya que la muchos de los marcadores que se usan no solo son poco realistas (¿cuántas mujeres conocéis que lleven habitualmente lacitos?), a menudo, son directamente racistas, sexistas, clasistas, etc.

Voy a poner un ejemplo sobre lo turbio que es el mundo de estos marcadores con un conflicto ocurrido a raíz de la adaptación a imagen real de la serie Avatar (no, el de los pitufos anabolizados, no, dejaremos el racismo de ese para otro día). Cuando se eligieron los actores, ocurrió que todos los papeles principales eran blancos (tras varios “búuuh”, por parte de los fans, uno de ellos se cayó y fue sustituido por el pobre Dev Patel, que se hubiera merecido algo mejor).

Se dieron muchas excusas para que gente blanca europea hiciera el papel de personajes en un mundo asiático-nativo americano, con nombres, leyendas y tradiciones inspiradas en esas culturas y, algunos, con marcadores bastante claros de NO ser blancos como piel morena y narices ligeramente anchas. Ninguna de esas excusas eran válidas, y son aún más absurdas si uno entiende cómo funcionan los marcadores.

Como he dicho arriba, en occidente la gente asiática suele tener, uniformemente, ojos rasgados para definirlos como tales. Sin embargo, en el estilo manga/anime del que la serie Avatar original se inspira, los “ojos grandes y redondos” no implican “ser occidental”, implican “persona joven”, que es lo que eran los personajes principales de la serie, con edades entre los 12 y 17 años.

Existe una larga y triste historia de gente occidental diciendo grandes estupideces al mal interpretar trabajos de otras culturas porque asumen que sus marcadores  son marcadores universales para todo el mundo.

Así que, cuando nos enfrentamos al problema de los marcadores podemos intentar evitar connotaciones que no queremos sencillamente eliminando los marcadores, pero esto nos lleva a un nuevo problema: el de la invisibilidad. Si dibujo una historia muda con un personaje femenino, sin ningún marcador obvio que sea femenino, la mayoría de la gente que lo lea va a asumir que es un hombre, y la presencia femenina de la historia desaparecerá porque la gente no la verá. La gente va a creer que está leyendo la historia de un hombre, y no de una mujer; básicamente, las mujeres no existen en las historias si no las “marcamos” claramente como tales.

De phdcomics.com

Y si la representación de minorías en la sociedad, aún usando marcadores obvios (mirar de nuevo el drama sobre Avatar arriba) ya es mala, ¿cómo lo será si encima no usamos los marcadores?

La solución no es fácil y yo no la tengo, mi filosofía personal al respecto es educarme, reconocer la existencia de estos marcadores y aprender a usarlos con prudencia: evitando los tópicos (con especial atención a aquellos que se han usado y abusado para discriminar e insultar a las minorías) y aprendiendo cómo les gusta a estas minorías verse identificadas, y no imponiéndoles nuestras propias teorías sobre cómo deberían reconocerse. Con el tiempo, espero que no solo nos eduquemos a nosotros sobre cómo estos marcadores están entrelazados en todos los aspectos de prejuicios y discriminación que domina la sociedad, también las personas que vean nuestro trabajo aprendan poco a poco un nuevo lenguaje de símbolos un poco menos problemático.