Diferentes formas de creatividad

[Por si alguien no se ha dado cuenta, he actualizado el diseño de Perico (el Vloj, que como ya me estoy quedando sin nombres raros para llamarle me he decidido directamente por Perico). Me gustan los diseños simples y, además, prefiero que la atención se dirija al contenido, así que he intentado que sea agradable a la vista.]

Ya, ahora, voy a hablar de la creatividad, ya puestos.

La creatividad parece una herramienta indispensable siempre que alguien intenta enfrentarse a cualquier trabajo artístico, como escribir un libro y dibujar. Por ello, si queremos mejorar en cualquier de estas facetas, por lógica deberemos mejorar nuestra creatividad. Sin embargo, ¿qué es la creatividad para empezar?

Me he encontrado gente que asume que la creatividad es ese súbito golpe de ingenio que te impulsa a la acción y creación. Lo cual queda muy mono y muy místico, pero, si nos fijamos, sigue sin decirnos absolutamente nada sobre la creatividad. Es algo que viene de ninguna parte y sobre lo que parece no tenemos poder alguno.

No es cierto.

Cuando los filí, poetas irlandeses, buscaban inspiración, recurrían a complejos rituales de oración, ayuno y aislamiento, porque creían que aquellas experiencias extremas impulsaban las fuerzas creativas. Sin necesidad de ponernos en ayuno ahora mismo, lo que el ejemplo de los filí quiere decir, es que la creatividad es algo que se puede trabajar, es algo sobre lo tenemos influencia y, dependiendo cómo nos enfrentemos a la misma, puede ayudarnos a crear una gran obra.

Creo que la creatividad podría clasificarte en estos grandes grupos:

Creatividad como experiencia: Como los filí se sometían voluntariamente a experiencias extremas, una experiencia particular por cualquier razón, puede suponer una fuente de inspiración. Cuando Picasso oyó de los bombardeos de Gernika, el impacto emocional que recibió le inspiró a dibujar su obra. Sin necesidad de recurrir a extremos y tragedias, hay artistas que han hecho grandes obras basándose en experiencias cotidianas, es más difícil cultivar la creatividad de aquello que ocurre todos los días, quizá por eso no hay tantas obras en este campo.

Creatividad como suceso aleatorio: Probablemente lo que la mayoría define como «golpe de inspiración». Sencillamente estás atendiendo a tus asuntos y de ninguna parte aparece una idea, un personaje, una imagen… Este tipo de creatividad creo que se puede cultivar también, muchos de los que la han sentido a menudo dicen que ocurre mientras hacían «labores cotidianas», hay estudios que muestran que estas labores ponen regiones del cerebro en «stand by», este «stand by» no es realmente un parón, el cerebro sigue trabajando en sus asuntos sin que nos demos cuenta, y cuando da con algo que le resulta interesante toca la campana.

La creatividad como el constructor de puentes borracho: no se me ha ocurrido otro nombre. Básicamente, la gente tiende a asociar cualquier elemento individual que pasa a su mente (una experiencia, una visión, un objeto, un amigo, un color, largo etc.) con otros elementos, en una especie de orden moderadamente lógico. Por ejemplo, si se tiene hambre, se piensa en comida, de la comida al desayuno, del desayuno al café, del café a despertar, de despertar al reloj de mesa, del reloj del mesa a la alarma, de la alarma al mal humor, del mal humor al pesado del jefe… El constructor de puentes borracho lo que hace es, en vez de seguir un orden lógico, se salta pasos, o hace un puente entre elementos aparentemente sin relación como: saltar de tener hambre a pensar en el jefe (comerte al jefe solucionaría muchos problemas), o de tener hambre a osos polares, porque sí. Puede ser una maravillosa habilidad creativa, ya que nos permite ver lo que todo el mundo ve, pero analizarlo en formas que nadie más había considerado antes.

Creatividad como conocimiento: esta es muy rara. Rara no porque ocurra poco, si no porque a menudo no se entiende como una forma de creatividad y se considera, de hecho, que la creatividad funciona al revés: cuando una persona es joven y empieza, parece rebosar creatividad, mientras, a medida que gana experiencia, su trabajo se vuelve cada vez menos variable. Si lo analizamos bien, lo que ocurre es que al inicio la gente tiende a experimentar más, va tocando palos hasta dar con el que se sienta más confortable y, una vez ahí, se aposenta y parece que todo lo que hace es lo mismo, y puede ser verdad, o no. Un pintor pudo empezar su carrera usando todos los colores posibles de la paleta y, con el tiempo, decidió quedarse solo en los tonos azules. Parecería que su trabajo se volviera más monótono si se comparara desde el inicio, pero al centrarse en solo un color, quizá es capaz de desarrollar el potencial de los mismos hacia áreas que no habían sido explotadas nunca por nadie, si es un buen creativo, encontrará formas de expresarse completamente originales y únicas que solo podrían ocurrir a través de un conocimiento profundo del color azul. Esto es creatividad por conocimiento, si sabes bien lo que haces, si dominas tu campo como nadie más (o pocos), podrías hacer cosas que nadie (o pocos) más sería capaz.

Aunque, a veces, es solo pereza por parte de los artistas también.

La creatividad como trabajo: más veces que menos, una gran obra no surge de ningún golpe de inspiración, ni de extraños giros de la mente, ni siquiera de la experiencia. Surge de trabajar en ella, sencillamente, ponerse frente a la hoja en blanco, el lienzo, la pantalla del ordenador… Y trabajar, escribir, calcular, esbocetar, esquematizar, practicar, desechar, rehacer. Parece existir una peculiar creencia, especialmente entre aquellos que no saben o se inician recientemente en el mundo del trabajo creativo, que les hace creer que el único arte que vale la pena es aquel que se ha recibido por los ya mencionados golpes de inspiración, cuando en realidad, la inmensa mayoría de obras de cualquier campo que se os puedan ocurrir, han visto la luz gracias al trabajo infinito de sus autores y no a poseer habilidades extraordinarias.

La creatividad en su conjunto creo que se nutre un poco de cada aspecto, cada persona puede ser más fuerte en uno o varios. Y, al final, todos los aspectos pueden resumirse en el último, ya que creo que todos pueden trabajarse de una forma u otra y pueden manipularse hasta ajustarse a nuestras necesidades, hasta cierto punto.

 

Me gustaría trabajar más el tema de la creatividad en próximas entradas. ¿Qué os parece?, ¿creéis que esta división es adecuada?, ¿hay más formas de creatividad que a mí no se me han ocurrido?