Algunas actualizaciones sobre Brujas y etc.

Tengo pendiente una entrada sobre mapas de ciudades, ya avisé que iba a costarme un poquito, pero además han salido nuevas y excitantes incidencias en mi vida (cofoposicionescof) que hace que todo vaya con más retraso del esperado, pero creo que con suerte para la semana que viene lo tendré.

De momento os voy a contar qué estoy haciendo con Brujas, que también lleva mucho retraso. En principio solo me quedan pulir algunos detalles de consistencia y ortogramática (que no sé pa’qué me molesto porque va a ser el caos igual). Al final puede que me anime más por una autoedición que otra cosa, la verdad es que tengo ganas de quitarme el manuscrito de encima porque quiero trabajar en otros proyectos (cofLasMontañasdeSangrecof) otra vez, así que salga lo que salga de esta última edición lo voy a dar por definitivo.

A veces creo que preferiría escribir una historia, corregirla un par de veces y lanzarla al éter tal cual están en pdf, o lo que sea, y a correr con la siguiente historia. Escribir es la parte fácil y divertida, todo lo demás que es necesario hacer para que un libro sea consumible por otras personas es dolor.

Así mirando, he estado jugando con el canva otra vez, estas son un par de ideas que tengo para el estilo de la portada de Brujas:

Otro estilo que me gusta es uno con un lineart mono y manchones de acuarela, que es modernillo y creo que pegaría con el tono, pero se me da regulón ese estilo de dibujo y creo que ando corta de cash para pagar alguien que ilustre que lo haga bien. Lo estudiaré cuando tome la decisión final y llegue a ese momento. De todas formas, acepto ideas y sugerencias 🙂 ¿Qué os parecen esas portadas?

 

¡Ya ha vuelto No Hay Príncipes!

Ya tengo la página en pie y me ha costado hacerla funcional más de lo que esperaba y aún es un pelín feucha, pero tengo página nueva para No Hay Príncipes.

 

No he subido todos los capítulos aún, lo tengo programado para subir páginas los Lunes-Miércoles-Viernes. Así voy actualizando con tiempo, intentaré hacer un diseño más bonito y esas cosas. Y si veis algún error decírmelo, pliz. He intentado que sea una página de estas sensibles a tabletas y móviles, pero no he comprobado que todo funcione bien en todas partes aún.

Dentro de poco iré actualizando también los cómics del 24hcd.

Webcómics caídos

Los webcómics están caídos desde hace unos días, porque la página que los acogía cerró (hace tiempo que no me pasaba por allí, pero te echaré de menos, Subcultura). Me enteré tarde del cierre y justo ha coincidido con un momento en el que ya estaba ocupada, así que no pude preparar una página antes del cierre.

Sin embargo, sí que me dio tiempo a hacer algunas pruebas y ahora que empiezo a librarme de algunas responsabilidades, espero tener los cómics en pie en menos de una semana, aunque sea con un diseño provisional. Los acogeré en mi propio host esta vez.

Se me había ocurrido también subir No Hay Príncipes de forma progresiva. Igual subir el primer capítulo entero y luego subir una página al día, o algo así, supongo que podría ser interesante por si alguien quiere redescubrir el cómic. Aunque aún no sé cómo voy a programar esto, ya que es imposible que pueda subir cada página a mano día a día. Así que lo dejaré un poco en al aire, según vaya probando plugins y jugando con el diseño.

Mapas de fantasía: ciudades y perspectiva

Antes de subir otro ejemplo voy a hablar de otro elemento técnico para hacer mapas: la perspectiva. La perspectiva afecta a todo tipo de mapas, pero cuando nuestra historia se centra en una ciudad y necesitamos identificar sus elementos para orientarnos, es cuando la elección de un tipo de perspectiva u otro se complica.

A grandes rasgos, y simplificando mucho, hay dos perspectivas principales a la hora de representar mapas:

  • Panorámicas: Se representa lo que se ve desde un punto elevado cercano, real o imaginario. Los objetos tienen una representación tridimensional.
  • Callejeros: Se representa lo que se quiere mostrar como si se mirara hacia bajo en vertical. Los objetos suelen ser bidimensionales.

Existen otros tipos de perspectivas, es un mundo muy complejo, pero para las funciones que cumplen en el campo de la fantasía, no creo que haga falta adentrarse más en la materia.

El primer tipo de perspectiva, la panorámica, probablemente es el más bonito y el que más se utiliza en mapas de fantasía, ya que permite apreciar mejor los detalles de los elementos dibujados.

Perspectiva panoramica
Ciudad de Nuremberg allá por el s. XV

Pero tiene un inconveniente a la hora de representar ciudades, y es que al levantar los edificios estos se comen los detalles que hay detrás de ellos, pudiendo tapar calles, esculturas, otros edificios y si nuestro asentamiento es grande y complejo… pues puede fallar en servir para lo que se supone debería servir: orientarnos.

El segundo tipo de perspectiva, el callejero, es más claro y el que se usa en todos los planos de ciudades prácticos, no se tapan las calles, ni los edificios, ni nada. Queda todo claro de un vistazo de dónde va, a dónde viene, qué se cruza con qué, dónde está el norte, el sur, etc. Eso sí, puede quedar feuchillo y simplón (no necesariamente el caso del ejemplo de abajo).

Perspectiva callejero
Parte de la ciudad de Edo y su castillo en el s. XIX

¿Cuáles pueden ser las soluciones a estos problemas?

1ª Solución fácil: elegir solo un tipo de perspectiva según vuestras prioridades e intentad convertir sus flaquezas en fuerzas.

2ª Menos fácil: usar la panorámica de tal forma que los puntos principales de la trama de vuestra historia queden posicionados en el plano de una forma estratégica para que sea simple localizarlos y orientarse. Para que funciones este sistema será necesario planificar con cuidado tanto el mapa, como el argumento, y puede que rehacerlo muchas veces para reubicar calles y edificios según vayamos escribiendo y corrigiendo la historia.

3ª Dificultad variable: mezclar ambas perspectivas. Que es algo que aparece no solo en mapas antiguos, también en planos de parques y otros centros de atracciones, de los que ya hablé. Los principales edificios que queramos destacar se hacen en grande y 3D, el resto de áreas se dibuja en 2D para que se aprecien las calles (o un 3D achaparrado). Mezclar las perspectivas pude quedar raro: a grandes rasgos, cuanto más realismo se aplique al estilo de dibujo del mapa, mas difícil va a ser combinarlas; pero si se hace bien puede ser la solución más espectacular.

Perspectiva achaparrada
Un cachito de Paris en el s.XVI

Este es un ejemplo de un plano que es básicamente un callejero, pero la mayoría de los edificios están hechos en una perspectiva panorámica y se han achaparrado para que se aprecien mejor las calles, plazas, puentes y otros elementos de la ciudad.

Hay muchas formas de enfrentarse al dilema y dependiendo de la intención del mapa pueden usarse varios métodos. Se puede emplear un callejero simple cuando empecemos a formar el argumento de la historia y, cuando llega tengamos una buena idea de la posición de cada escena y movimiento necesario, podemos intentar levantar los edificios y hacer algo más elaborado con la perspectiva panorámica.

Curiosidad del mes: tradiciones orales

Siguiendo con las curiosidades, voy a comentar algunas tradiciones orales. En muchas historias de fantasía con frecuencia aparecen como un recurso para pasar información sobre una leyenda que atañe al Elegido Único y Verdadero de Verdad de la Buena, o un adorno.

Curiosidad: tradiciones orales

En el mundo real las tradiciones orales son más complejas y curiosas, siguiendo sus propias normas y métodos. Con muchos puntos en común entra diferentes culturas, y con grandes direfencias también.

La intención de las tradiciones orales es transmitir conocimientos y que estos conocimientos se pasen a otra gente, o de generación en generación, por eso suelen contener técnicas mnemotecnias. Y es interesante conocerlas, sobre todo si vamos a incluir algunas en nuestras historias. Tolkien no puso un montón de trasfondo de su Tierra Media en verso solo porque quedaba bonito, usar versos, métricas y rimas ha sido en muchas culturas una de las mejores formas de memorizar datos. También una manera de asegurarte que los datos sean más o menos precisos, ya que las palabras adecuadas en cada verso tienen que seguir las normas de las medidas y la rima, cualquier otra palabra no sirve.

Otra manera de ayudar a la memoria es usando recursos lingüísticos como símiles y metáforas, que suelen ser muy particulares a las culturas y el momento que se crearon, así que con frecuencia sus significados se nos escapan, si no queda nadie de esa cultura o ese tiempo que nos lo explique. Suelen entenderse como simples detalles mitológicos.

Las historias en las tradiciones orales en sí pueden dividirse en dos grandes grupos:

  • Fábulas, donde se instruye una enseñanza, generalmente moral.
  • Historia, donde se intenta recordar sucesos antiguos de importancia.

Como ejemplos, los antiguos celtas fueron conocidos por usar solo la tradición oral a propósito, para compartir sus conocimientos, negándose a ponerlos por escrito (con pequeñas excepciones). Sin embargo, parece que estos conocimientos fueron bastante precisos. Por ejemplo: Tácito deja caer que los galos cisalpinos que se encontró en su época recordaban cuando Breno asaltó Roma, eso fue casi 300 años antes. 

Y aún más interesante, parece que los aborígenes australianos mantienen en sus tradiciones historias que se crearon miles de años antes, hablando de momentos donde varias líneas de costa eran diferentes, detalles que son difíciles de explicar cómo pudieron conocer de cualquier otra forma que no sea una traición oral ininterrumpida.

Las tradiciones orales han sido, y pueden ser, muy importantes, y son más complejas que el simple acto de contar una anécdota entretenida o una lección moral. Aprender los valores y las técnicas que llevan aparejadas puede ayudarnos a entender su valor real y a incluirlos de forma adecuada en nuestras propias historias.

 

Libretas y agendas para ordenar mi existencia

Para poder organizar (a su manera) todos los proyectos que tengo uso algunas libretas y agendas, con el tiempo he ido probando algunas y descartando otras, y no voy a negar que a veces (muchas) no hago las cosas como las tengo organizadas, pero siguen siendo una gran ayuda.

Espero que mientras leáis esta entrada con una musiquilla de estas de fondo 😉

Para empezar, ahora uso los planners de anillas más para tomar notas en casa y hacer esquemas y tormentas de ideas en sucio. Al principio creía que servirían para tenerlo todo junto, pero he llegado a la conclusión que hay cosas que no necesito llevar conmigo 24/7, así que las dejo en casa.

Ahora lo que llevo conmigo es uno de estos estuches, se pueden encontrar en Parfois, pero creo que hay parecidos en otras partes. Suelen venir con una agendita dentro, pero no es del tipo que uso, así que la quito.

Planificador 2018

Lo que suelo llevar dentro es un calendario por un lado y un cuaderno de notas por otro, además de un par de bolígrafos y un usb.

Este es el calendario de 2018 que he apañado destripando una agendita que encontré en Stradivarius y me pareció cuqui y la apañé (reguleramente) metiendo dentro una agenda moleskine mensual.

La idea del calendario es apuntar solo lo que es necesario hacer dentro de una fecha, por eso he terminado separando las agendas y libretas. Además puedo usarlo de forma independiente si no quiero andar cargando con demasiados trastos.

El cuaderno lo uso un poco para todo, tomar notas, listas de to dos (muchas, muchas listas), apuntar ideas para corregir o escribir, etc, etc, etc. Este es un moleskine de tapa blanda, pero he estado usando también cuadernos que hacía yo misma con papeles reciclados y discos, lo he dejado de usar porque los discos abultaban demasiado dentro del estuche.

En esta foto sale el calendario que usaba desde hace un par de años y me gusta bastante, pero no he encontrado el mismo modelo este año, así que lo he cambiado por el moleskine.

Me gusta este sistema con estuche porque está todo bien guardado y sin riesgo de que acabe resbalando por ahí y perdiéndose en mi bolso (como el bolso del Mary Poppins, pero en caos), también cambiar los objetos por otros según me convenga es más fácil.

Como ya he mencionado, estos sistemas son una ayuda y no hacen en absoluto milagros, pero ya estoy bastante perdida con ellos, no quiero pensar qué hacer sin ellos. Estoy trabajando a turnos y a veces todo es un poco caótico, es casi imposible crear hábitos y los días de la semana no tienen sentido para mí, si quiero planificar algo para un día, no puedo decir miércoles, tengo que pensar los días que dispongo, o se me pasa la fecha.

Generadores de mapas para mundos de fantasía

Hace no mucho hice una entrada con un simpático generador de mundos de fantasía aleatorios. Es un pelín básico, pero creo que puede ser útil si alguien necesita una base en la que auparse.

En ese tiempo me he encontrado un par de generadores más que podrían ser útiles y algunas fuentes para quienes sepan algo de programación y quieran atreverse a trastear con sus propios generadores.

El primero es Tiny Isles, que hasta donde yo sé solo en un bot de tuiter con un código, pero las islas son una monada:

Este es más popular y ha aparecido en varias páginas, es un generador de ciudades medievales y la verdad es que es bastantes chulo. Las ciudades probablemente son de los elementos cartográficos que más trabajo dan porque suelen exigir algo de base técnica y de dibujo para que salga un plano comprensible, pero estas se hacen solas:

generador ciudades medievales

https://watabou.itch.io/medieval-fantasy-city-generator

Estos proyectos se realizan mediante generación por procedimientos, que es algo que he aprendido que existe ahora 😀 , pero para quien esté interesado en trastear con código, estos parecen algunos enlaces interesantes:

https://github.com/averrin/mapgen

https://github.com/Dozed12/df-style-worldgen

https://www.reddit.com/r/proceduralgeneration/

¡Si conocéis alguno más no dudéis en decírmelo!, yo seguiré siendo la vieja pelleja que intenta hacerlos a mano primero, pero si la chavalería quieres ayudarse de la tecnología me parece bien 🙂