Personajes incidentales: Black Sails

Los personajes incidentales suelen ser simples, existen para servir una función rápida y son rápidamente olvidados, por eso no hay mucha tendencia trabajar en ellos. Sin embargo, en Black Sails, una serie que hace muchas cosas bien y tenéis que ver porque os lo ordeno yo, uno de los elementos que más me llamó la atención en su narración es el trabajo con estos personajes del fondo, así que voy a usar esta serie como caso de estudio para mejorar.

personajes incidentales

En general, para los personajes incidentales no se hacen perfiles desarrollados, no hace falta tener un transfondo complejo para personajes terciarios, no es necesario saber el nombre de su madre, si prefiere sopa de pollo o de pescado y sus conflictos internos; no se van a tratar en la historia porque la historia ya está centrada en personajes principales y secundarios. A no ser que los queramos ascender, trabajar de forma extensa un personaje terciario es una pérdida de tiempo y energía.

Y sin embargo, donde creo que sí vale la pena esforzarse, y es un aspecto que Black Sail hace bien, es donde estos personajes añaden riqueza a la historia, y la serie lo hace de dos formas:

  1. Dando una definición clara e interesante del personaje.
  2. Haciendo que sus pequeñas historias acaben enredándose en la trama principal.

El primer punto trata en dar el personaje en nivel de detalle adecuado. Es decir, aunque su “ficha de personaje” no sea muy elaborada, posee el suficiente nivel de detalle como para ser un personaje sólido y creíble; detalle en el sentido de precisión, y, sobre todo, en el sentido de interés: si solo sabemos una Cosa del personaje, esa Cosa se nos tiene que quedar grabada en la cabeza.

Véase Muldoon, el pobre hombre al que John Silver da diarrea, creo que poca gente que haya visto la serie va a olvidarse fácil de sus primeras frases.

El segundo punto es más importante aún, estos pequeños detalles que la serie da a sus personajes incidentales resultan tener cierta importancia en el futuro, su historia, que apenas conocemos, termina hilvanándose en la trama principal. Es decir, como personajes de fondo apenas deberían tener una o dos escenas relevantes que influyen en el desarrollo de la trama principal, pero los escritores de Black Sails se han tomado la molestia y el trabajo de que esas escenas tengan sentido tanto para la historia, como para el personaje.

Un ejemplo interesante es el marinero que acompaña a Silver a Nassau en el primer capítulo, a simple vista, el chico no parece más que un mecanismo para poner en antecedentes a Silver (y a los espectadores) de quien manda en la isla, el marinero solo existe para ofrecer algunas explicaciones (y otras cosillas~)y, sin embargo, en un momento de la historia deja caer como que no quiere la cosa que una de las prostitutas es su churri y se llama Charlotte. No sabremos hasta la segunda temporada por qué es importante (sssh, ¡spolers!) y tampoco es un dato que llama la atención, por supuesto que un marinero pirata tiene una churri en el puerto, en apariencia no es más que un detalle para dar algo de humanidad al personaje.

La propia Charlotte es un personaje incidental, sus apariciones no son demasiado relevantes para la historia, aunque los escritores le dieron el detalle de ser la que diseñara una bandera pirata para el capitán Jack Rackham.

No sé si os suena. Es esta:

Pirate Flag of Jack Rackham.svg
De DesconocidoOpen Clip Art Library, CC0, Enlace

Me encantan estos detallitos.

Fuera de la trama principal, este tipo de detalles aporta color, interés y profundidad a la historia. Los personajes incidentales no solo existen para cumplir su función y luego desaparecer (en el fondo del mar, con cierta frecuencia en esta serie), existen para aportar más riqueza a todo el conjunto, la narración principal se desarrolla en el centro de otros cientos de miles de historias de otros cientos de miles de personajes, y los escritores de Black Sails se esforzaron, usando a los personajes en el fondo, para hacernos conscientes de esto.

Y voy a añadir otra técnica extra que usan, y es que los personajes incidentales están presentes en casi todas las escenas en la que deberían estar aunque solo sea como figurantes, así no se nos olvida su cara después de una docena de capítulos en los que ni siquiera tienen líneas (Joji, Rey de los Figurantes, no tiene líneas en toda la serie 😎 ), pero esta técnica es difícil de aplicar si no escribimos en un medio visual o donde es normal que haya docenas de personas reunidas de forma habitual (como en un barco), pero voy a tenerla en cuenta para estudiar cómo se podría aplicar cuando el medio y el tipo de historia no la facilitan.

Los personajes incidentales no están desarrollados al milímetro, y no hace falta, pero tienen una función y hay todo un arte en saberles dar el punto justo entre carisma y funcionalidad que hace que una historia se expanda más allá de los límites de la trama inmediata, nos amplía a un mundo donde no todo gira alrededor de uno o más protagonistas. Cuando quiero crear historias donde intento mostrar un mundo amplio, voy a empezar a prestar más atención a los personajes incidentales y cómo se enredan en la trama.

 

Usar un lector de texto para corregir manuscritos

Estoy metida ahora de lleno en la corrección de una novela y quería compartir por aquí un truquillo que ya he usado varias veces y he encontrado muy útil, consiste básicamente en usar un lector de texto para encontrar errores.

Lector de texto

Una técnica de corrección que se recomienda con frecuencia es leer el texto en voz alta, ya he mencionado que siempre he tenido algunos problemas con este concepto, por varias razones. En general soy una oradora pésima, así que adivinar si el texto tiene mal ritmo por la prosa o es mi voz es un trabajo extra que no tiene sentido; hay una razón por la que los actores buenos son capaces de hacer sonar textos malísimos como si fuera poesía, la buena oratoria hace que un texto suene completamente diferente de una voz a otra. Lo que es peor, al de un tiempo de ponerme a leer, mi cerebro se acaba desentendiendo del texto tanto como si lo leyera en silencio, así que los errores se me escapan igual.

Es decir, leer en voz alta me descentra, no me ayuda tanto como lo venden para encontrar los gazapos que busco y sueno como un grillo afónico.

Sin embargo, he encontrado que lectores de texto a voz son muy útiles para encontrar errores. Muchos fallos en un texto se escurren porque el cerebro coge el hábito de interpretar lo que pone en vez de ver lo que está escrito realmente, la concentración necesaria para cazar errores se pierde en pocos minutos (creo que ronda los cinco o diez minutos), esto empeora cuando es un texto que conocemos y  hemos leído ya varias veces, así que si el gazapo se escapa a la primera y la segunda, probablemente se escape las veinte veces siguientes. 

El lector de texto, texto a voz (text-to-speech), no tiene este problema, los gazapos saltan a mis oídos como conejos (¡chiste!) a nada que le esté prestando un poco de atención. El punto débil de este método es el ritmo de la narración, los lectores y voces gratuitas tienen un ritmo bastante robótico, pero se puede investigar cuál nos resulta más agradable y natural; de todas formas, como muchos lectores exageran los parones de puntos y comas, si hay algo que no está del todo bien, nos va a llamar la atención al menos.

El programa que más uso se llama @Voice, para android (no sé si los mac tienen el mismo). Me gusta usar el móvil porque puedo oírlo cuando me muevo y estoy fuera de casa. Ese programa es bastante ligero, con buenas opciones y a lo gratis (con publicidad); puedo subir documentos enteros, en vez de tener que hacer el copy+paste, lo que en otros programas del estilo suele venir como premium, así que me gusta bastante. Online hay lectores de voz como TTS Reader que también se puede encontrar como app, pero no me entusiasman las opciones en castellano (¿creo que solo hay una?), ni que el lector de documentos en la app sea premium, porque soy pobre. 

Hay muchas opciones de lectores de voz si queréis encontrar alguno que os guste, el mayor problema es dar con alguno gratuito que sirva para manuscritos completos, ya que como he mencionado, online la mayoría funcionan para páginas web o para hacer copia pega; y si encontráis uno con una voz agradable en español hacédmelo saber para que le eche un vistazo.

Usar estos lectores para corregir textos me ha salvado de veinte relecturas más como mínimo , y todavía se me escaparán errores, pero no serán ni la mitad de la mitad de los errores que se me escaparían leyendo por mi que cuenta, y leerlo por mi cuenta no serían ni la mitad de la mitad de los que se me escapan leyendo en voz alta (o algo así), así que espero que os sea útil también 🙂

¡Otro regreso!

Desaparezco de vez en cuando para que me echéis de menos 😉 (y no porque soy un desastre, nah).

Este parón inesperado viene a cuento de que me ha tocado recoger mis cosas de nuevo y hacer otra mudanza de forma un tanto intempestiva, poner mis asuntos en orden me ha llevado un poco de tiempo. Por desgracia, entre todos mis proyectos el bloj es el que siempre dejo para el final, cuando tengo que establecer prioridades y recortar tiempo, y por eso acaba sufriendo. 

Aunque he estado un tanto ausente en todas partes, he estado trabajando en cosillas de trasfondo, quizá vean la vida en algún momento pronto, no sé, igual después de verano 🙂

Por lo demás, por fin he conseguido poner mis asuntos orden de nuevo y espero subir entradas nuevas pronto. Mientras os presento a mi nueva fuente de distracciones, se llama Loki y le gusta morder calcetines:

Pequeño relato 09: Santa Impaciencia

[Un nuevo relato corto para practicar. Hoy me tocha hacer la descripción de una persona :D]

Santa Impaciencia

Impaciencia llevaba el pelo gris tan corto como le era posible sin que asomara el cuero cabelludo; más largo y necesitaría demasiado tiempo para secarlo cuando lo lavaba, más corto y llamaría demasiado la atención. Y nada hacía perder más el tiempo a la gente que la atención a detalles irrelevantes.

Su ropa era siempre una colección de negros, grises y azules oscuros; ocasionalmente lucía algún magenta cuando se sentía de buen humor. Era fácil encontrar ropa de esos colores y no era difícil combinarla, si podía levantarse por las mañanas y vestirse sin ver realmente lo que se ponía, mejor. Tenía demasiadas cosas que hacer como para preocuparse por los trapos que la cubrían.

En verano iría desnuda por la calle. Si no llamaría demasiado la atención.

Su nariz era larga y afilada, y lanzaba hacia delante la cara al andar para favorecer la aerodinámica de su paso. Las arrugas que empezaban a formarse a su avanzada edad se acumulaban en el nacimiento del pelo y las orejas, arrastradas por las velocidades de muchos años corriendo de aquí para allá.

Ya cuando de niña encontró placer en no perder el tiempo, aquí que pese a su escaso tamaño y patas cortas, aprendió a dar zancadas casi tan largas como ella era alta, y a mover las piernas tan rápido como un colibrí bate sus alas.

Y, aunque desde un punto de vista práctico calzar deportivas y calzado cómodo sería lo más comprensible en su estilo de vida, a Impaciencia le gustaba llevar pesados tacones que martilleaban en el suelo como un taladro cuando ella se acercaba. Una manera de avisar a todo el mundo de su proximidad. Y ya podían prepararse para atenderla. A Impaciencia no le gustaba esperar.

Referencias para mapas de fantasía

Voy a compartir algunas páginas que pueden servir como referencias para elaborar nuestros mapas de fantasía, la mayoría son antiguos porque creo que la mayoría tomamos inspiración de ellos, pero he incluido algunas páginas con cosillas curiosas, si alguien conoce más páginas interesantes, que se anime a compartirlas :D.

Referencias para mapas de fantasia
En la imagen: no la Tierra Media

Hace tiempo tenía una página muy interesante con ciudades retrofuturistas y otra con planos de parques de atracciones, pero las he perdido, son mapas muy diferentes a lo que se suele ver en la mayor parte de la fantasía y el cifi convencional, y estoy segura de que pueden despertar la imaginación de alguien, si consigo dar con esas páginas otra vez intentaré añadirlas a las referencias 🙂

Ideas fundamentales en la investigación para una novela

La investigación para una novela con frecuencia me ocurre antes que la propia idea para la novela, creo que a todos nos ha pasado alguna vez el estar leyendo un tema interesante (o no, igual era un tema aburrido) y se nos ha encendido la lamparita de ¿sabes lo que molaría leer una historia que tratara algo de esto?

En otras ocasiones, la investigación ha sido un proceso insidioso porque, en nombre de la historia, me he metido en camisas de once varas y he intentado aprender sobre temas que se escapaban de mi entendimiento sobre el mismo. Como todo, sin embargo, la investigación para nuestra novela puede hacerse aún más fácil y entretenida si se tienen en cuenta algunos conceptos básicos y se emplean las técnicas que más nos convengan.

Investigación para una novela

¿Por qué investigar?

La investigación suele ocurrir principalmente entre las fase de pre-planificación y de planificación. Aunque no voy a mentir y decir que nunca he tenido que hacer investigación de emergencia en medio de todo el proceso de escritura.

A la hora de enfrentarme a la misma, lo que creo más importante es enfocar por qué tenemos que investigar esta historia. En mis tiempos de pipiola entendía que se investigaba para darle «realismo» a la novela, y se sigue entendiendo que esta es la razón. Con el tiempo, he empezado a cogerle un poco de tirria a la palabra realismo en la ficción porque se usa de forma excesivamente literal: real como la realidad cotidiana (o la percepción que algunos tienen de la misma); y le tengo especialmente tirria cuando se usa como sinónimo de brutal o cruel.

Lo que yo entiendo es que cuando enfocamos la investigación para aportar realismo, lo que queremos decir es credibilidad, que quien lea nuestra historia, desde una quinceañera a una doctora honoris causa, se crea lo que está leyendo porque es, y ojo, esta es la verdadera palabra clave: consistente.

La consistencia ayuda a la credibilidad de la historia, porque hace que todos los elementos estén unidos por conceptos lógicos y comprensibles por quien los lea. Por eso hasta las historias de fantasía más alejadas de la realidad cotidiana pueden ser creíbles, porque tienen una consistencia, y por eso hasta una de estas historias de fantasía ultra-fantasiosa necesitan pasar por el proceso de investigación: porque necesitamos conocer las normas que rigen nuestra realidad cotidiana antes de alterarlas de forma consistente en la historia.

La excepción es si os metéis en algún género surrealista o raruno de estos, supongo.

Voy a intentar mostrar la diferencia entre el «realismo» y la consistencia de cara a la investigación:

Si en tu novela usas la descripción de la wikipedia para un lugar, esta descripción es realista, en el sentido de que es concordante con la realidad cotidiana del lugar, pero ¿es consistente con nuestra historia? La  mayoría de las veces no, no lo es. Hacer copypastes de enciclopedias rara vez queda bien en una historia, rompe el estilo de la narración, rompe el flujo de la acción, rompe la inmersión, se nota. Creo que todos hemos leído un libro donde parece que el autor está vomitando sobre nosotros sus apuntes del cole. ¿Realista? Si vamos por la definición literal que tanto gusta algunos, sí. ¿Creíble? No.

¿Cómo haríamos un lugar realista? Pues centrándonos en los detalles en los que el personaje central de la historia se fijaría, por ejemplo, o en el ambiente que queramos dar a la escena. ¿Es alegre? Habla de cómo brilla el sol en el suelo de mármol. ¿Es tétrico? Describe el ruido del viento en los árboles; y no necesito saber que los árboles son cipreses de entre 12 y 15 metros, colocados a 5 metros entre sí para evitar que las raíces se enreden y se den sombra mutuamente (o no ser que esto forme parte de la historia de algún modo), dime que son árboles imponentes de ramas retorcidas y hojas pequeñas, de un verde triste.

Esta es la perspectiva que considero importante entender cuándo hacemos la investigación, no contentarnos con los conocimientos puramente técnicos y superficiales, si queremos que nuestra historia sea creíble, tenemos que ir un poco más allá y entender cómo esta información afecta al resto de participantes de la historia (los personajes, el contexto…).

¿Qué investigar?

Cuando intento estructurar la investigación para hacerla más digerible, he acabado por dividirla en dos grandes elementos principales: la cosmología y los personajes.

  • La cosmología representa el escenario donde la historia ocurre: desde las leyes de la naturaleza, a la realización de tareas cotidianas, pasando por la política.
  • Los personajes son los pequeños actores que se mueven en este escenario, son lo más importante, la investigación sobre los mismos no solo debería limitarse a su piscología, también como la cosmología les podría afectar y cómo ellos afectan a la cosmología. Por una parte es importante crear a los personajes, pero después, es necesario que estos personajes formen parte de la misma cosmología que intentamos crear, o reproducir, si no lo son no resultan consistentes. 

¿Cómo investigar?

La técnica más importante para investigar es aprender a recoger correctamente la información que sacamos. Lo más importante. En serio. Se pueden tomar notas en un cuaderno, archivo de ordenador o carpeta, lo que sea, pero que sepáis siempre dónde están estas notas y lo que tenéis en todo momento, o el proceso de escritura y corrección podría convertirse en algo más difícil y engorroso de lo que ya es.

No seáis como yo. No queréis ser como yo.

Gracias a internet, investigar se ha vuelto más fácil, aunque aún hay encanto e información interesante por encontrar en viejos libros y bibliotecas. Lo malo de internet es que la información mala y buena no solo está mezclada, a veces la información buena no es suficiente porque es fácil encontrar datos a nivel básico, o de introducción, pero indagar en profundidad sobre temas específicos puede ser una tortura donde hasta nuestras mejores técnicas de gugle-fu nos fallan. Tengo que decir que, saber idiomas (sobre todo inglés) puede ser de una ayuda inmensa en este sentido.

Con todo, la experiencia personal probablemente sigue siendo el mejor medio de hacer una buena investigación, aunque como escribo principalmente fantasía, algunas investigaciones no están exactamente dentro de mis posibilidades de experimentar, por suerte y por desgracia. Siempre hay cosillas que pueden ayudar, como caminar por un bosque e intentar calcular el tiempo que nos cuesta recorrer cierta distancia. Lo mucho o poco que se podría ver de noche. El fascinante olor de los campos de cosecha en primavera (eugh). Etc.

Investigar me parece otra de las partes divertidas de escribir una novela, a veces puede ser un trabajo engorroso, pero, en general, te abre una ventana de posibilidades para aprender cosas nuevas, cosas que igual ni había imaginado súbitamente existen, como “elfos” en las tormentas. Tener curiosidad por aprender cosas nuevas probablemente sea una de las mayores cualidades que alguien que quiera escribir necesita tener, en mi opinión, se puede investigar a fuerza de trabajo duro y disciplina, pero creo que es mejor cuando aprender te parece algo divertido.

Algunos trucos sencillos para superar bloqueos

La gente suele hablar del miedo a la página en blanco, pero en mi experiencia personal, la página blanco no suele ser el enemigo más terrorífico cuando estoy escribiendo una historia, los peores bloqueos me suelen ocurrir en medio del nudo o al final de la novela, ahí es dónde las Musas tienden a irse de farra, pero con el tiempo he ido desarrollando algunos sencillos trucos para superar bloqueos y he conseguido llevar a las Musas un poco más controladas, les sigue gustando mucho la fiesta, pero al menos no vuelven con resaca.

Superar Bloqueos

Ya he mencionado antes de pasada por aquí cómo lidiar con los bloqueos, pero voy a dejar algunos trucos fáciles y rápidos más que a mí me suelen ser útiles.

  • Seguir escribiendo

Nada vence un bloqueo como seguir escribiendo lo que sea. Me he fijado que hay autores que recomiendan, si estamos atascados, pasar a una escena diferente, una escena qué sí tengamos una idea clara de cómo escribir.

Este es un consejo que yo, personalmente, no aplico y no estoy segura de recomendar, aunque haya gente que le funcione estupendamente. No me gusta saltarme escenas, y lo que hago es tan simple como seguir escribiendo, lo que sea, da igual, una chorrada profunda vale. ¿Quiero ir a otra escena pero no sé cómo hacer toda la transición? Meto a los personajes en un autobús, llamo a las águilas, aparece un hada madrina… cualquier cosa sirve. Primero: escribo; y más adelante (ya sea en esa misma sesión, o durante la fase de corrección), ya arreglaré el desaguisado. A veces, arrastrar a la creatividad del cuello puede dar resultados que no esperamos… algunos son hasta buenos y todo 😉

  • Mapas mentales

Como soy un poco burra voy a seguir defendiendo mi teoría de que una de las mayores razones por la que surgen los bloqueos es porque no se ha planificado lo suficiente la historia. No hemos perfilado los detalles, no sabemos cómo enfrentarnos a esa escena o nos hemos dado cuenta que hay un fallo argumental como un camión y no sabemos cómo resolverlo.

¿Qué hago si llego a este punto? Pues un mapa mental.

El mapa puede ser tan simple cómo coger una hoja y enumerar los pasos, en una secuencia lógica, que debería llevar la historia del Punto A al punto C, siendo B el punto donde estoy sufriendo un atasco. Solo hacer ese esquema puede darme la idea de por dónde conducir la historia, pero si no es suficiente, hacer un mapa más complejo y preguntarme: «¿por qué?, ¿quién?, ¿cuándo?, ¿dónde?»; y cualquier otro detalle que se me cruce por la cabeza,  dar una respuesta a cada punto (A, B y C) puede ayudarme a encontrar relaciones que antes no veía y solucionar el entuerto.

  • Mayúsculas

Cuando nos bloqueamos en un punto muy específico, como una palabra o una frase, pero tenemos una buena idea de cómo continuar el resto de la historia, solo hay que usar el viejo truco del NaNoWriMo de sustituir ese punto que somos incapaces de recordar por algo equivalente en MAYÚSCULAS. La idea es seguir escribiendo, como en el primer caso, y acordarnos de corregir más adelante. Como es algo pequeño, sería fácil pasarlo por alto si no tenemos cuidado al corregir, en mayúscula no se nos pasará tan fácil.

  • Ir a lo simple

A veces nos bloqueamos porque intentamos darle demasiada chicha a una escena que no está bien definida. Tenemos una visión profunda, emocional y filosófica que queremos plasmar fielmente en el papel, pero es tan la leche de profunda que las palabras no parecen hacer justicia a la visión de nuestras cabezas, así que nos atascamos.

La solución: hacerlo simple y no darle vueltas. ¿El personaje baja a la calle hecho una furia y queréis captar su rabia y lo herido de sus sentimientos? Bueno, pues si sale a la calle igual hace frío, así que tendría que ponerse una chaqueta, de modo que: «Se puso una chaqueta y salió a la calle enfadado». ¿Qué? ¿No es muy emotivo? No importa, como en los casos anteriores, eso se puede arreglar en las revisiones, lo importante es resolver el bloqueo.

  • Ir a lo complejo

La verdad es que este truco no lo uso mucho, pero alguna vez me ha hecho un buen servicio. Consiste en escribir una frase vagamente inspiradora y profunda y luego… seguir escribiendo, a veces solo romper el hielo de lo que se quiere decir sirve para volver al buen camino de escribir como poseídos.

¿De qué trata la escena? ¿Qué tema se puede sacar de ella? Hacemos una reflexión pedante de la misma y seguimos a partir de ahí, a ver hasta dónde.

Por ejemplo: nuestra protagonista pasea por el parque y ve las primeras flores de la primavera, insertamos un texto poético sobre el ciclo de renacimiento/la esperanza/o cómo joroban las alergias, lo que sea, y acabamos con la protagonista animándose a hacer una carrera en biología. Tadá. Ya hemos encarrilado una historia. ¿Igual no era esta la dirección que queríamos? No pasa nada, redireccionadla más adelante. Tadá. Ya tenemos todavía más material que escribir. Bloqueo Game Over.

Sé que los bloqueos es un tema muy complejo y difícil y que estás explicaciones parecen fáciles en papel y, para muchos, imposibles en la práctica. Yo también he visto entradas de blog con el «¡es sencillo!» y mi cabeza responde «lo será para ti, persona más lista que yo, pero yo soy burra», pero la verdad es si entendemos bien la causa que nos provoca el bloqueo, sí puede ser tan simple, y si sabemos cuál es la herramienta que puede ayudarnos, sí puede ser tan simple.

Ahora bien, entre la causa y la herramienta, entra la primera en el ámbito personal, donde yo no puedo entrar y con frecuencia es lo más difícl de entender, y la segunda entra en el ámbito de la práctica, donde yo solo puedo ayudar mostrando las herramientas, que puedo decir por experiencia propia, que sí me han ayudado. Así que espero que esta entrada le sea útil a alguien y si tenéis técnicas propias, podéis contármelas, siempre estoy abierta a nuevas ideas 😀